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El resplandor: seis semanas de ensayos y 100 vatios para la escena del bar

Stanley Kubrick y su equipo construyeron con luz y precisión una de las secuencias más inquietantes del cine de terror, clave en la caída de Jack Torrance

Redacción••3 min de lectura
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El resplandor: seis semanas de ensayos y 100 vatios para la escena del bar

El resplandor, el clásico de terror de Stanley Kubrick estrenado en 1980, escondió detrás de la escena del bar del hotel Overlook un operativo técnico y actoral de enorme precisión. La secuencia, en la que Jack Torrance se encuentra con presencias espectrales que empujan su descenso a la locura, se preparó con seis semanas de ensayos y un diseño de iluminación de bombillas de 100 vatios.

La escena es una de las más recordadas del film y también una de las más personales para Stephen King, que nunca quedó conforme con los cambios que Kubrick introdujo en la adaptación de su novela. Aun así, la película se consolidó como un templo del género y le dio a Jack Nicholson uno de sus papeles más inolvidables.

El trabajo de producción se ocupó de que el espectador sintiera que atravesaba el año 1921 al entrar en la sala de baile. A medida que el personaje se acerca a la barra, la imagen gana un aura casi infernal sin perder realismo. El director de fotografía John Alcott colocó packs de 25 bombillas de 100 vatios detrás de los paneles que decoran la pared del bar y sumó varias fuentes de luz sobre la propia barra.

Ese esquema iluminó a Nicholson y a Joe Turkel, su compañero de escena, desde abajo. El recurso buscaba incrementar la inquietud de la secuencia y sostener la sensación de que algo sobrenatural acecha en la habitación. La obsesión de Kubrick por el detalle ya era una marca de fábrica de sus rodajes, y esta escena lo confirma.

La parte actoral exigió una insistencia similar. Turkel aseguró que la secuencia se ensayó durante seis semanas y que, en determinado momento, Nicholson probaba variantes desmedidas solo para gastarle una broma al director. Esa dinámica de prueba y error terminó por darle a la escena un clima difícil de replicar.

Los archivos de Kubrick reflejan una mirada muy distinta sobre el trabajo de su protagonista. "La interpretación de Jack en esta escena es increíblemente intrincada, con cambios repentinos de pensamiento y estado de ánimo. Todo ello con un toque de elegancia", sostuvo el realizador. Y agregó: "En esta escena en particular Jack dio la mayoría de sus mejores tomas".

La escena del bar también funciona como bisagra narrativa: allí se cruzan el alcoholismo del personaje y la influencia de las presencias espirituales que lo empujan hacia la violencia. Esa combinación explica por qué la secuencia quedó grabada en la memoria de varias generaciones de espectadores y por qué El resplandor sigue siendo materia de estudio para directores y técnicos.

El legado del film continúa vigente en la conversación sobre el cine de terror y sobre las adaptaciones de King. En esa línea, el estreno de Spider-Man: Brand New Day y las escenas inéditas que recuperan los cines muestran cómo los grandes títulos siguen volviendo a la pantalla grande con material adicional. También el detrás de escena de producciones recientes, como Guillermo del Toro y su pasado como vendedor de casas, alimenta el interés por los métodos de trabajo detrás de las cámaras.

Por qué importa

La secuencia del bar es una de las más influyentes del cine de terror y explica cómo la precisión técnica y actoral de Kubrick construyó un clima que todavía se estudia en las escuelas de cine.

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