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Jason Weaver rechazó US$2 millones de Disney por El Rey León y eligió US$100.000 más regalías

El actor que puso la voz al joven Simba en 1994 siguió cobrando durante tres décadas y su decisión resultó un negocio redondo.

Redacción••2 min de lectura
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Jason Weaver rechazó US$2 millones de Disney por El Rey León y eligió US$100.000 más regalías

En 1994, cuando Disney le ofreció a Jason Weaver poner la voz del joven Simba en El Rey León, el estudio le planteó la disyuntiva habitual: cobrar US$2 millones por adelantado o aceptar US$100.000 más un porcentaje sobre las regalías de la banda sonora. Weaver, entonces un adolescente, siguió el consejo de su madre y eligió la segunda opción. Tres décadas después, la apuesta le rindió mucho más que la cifra inicial.

El actor y cantante interpretó los temas I Just Can't Wait to Be King y Hakuna Matata, dos de los cortes más reconocidos del filme. La banda sonora de El Rey León se convirtió en una de las más exitosas de la historia de la compañía, junto a las de La Sirenita y La Bella y la Bestia, lo que garantizó un flujo constante de ingresos pasivos para quienes participaron de ella.

La decisión de Weaver resulta más llamativa si se considera el valor del dinero en el tiempo. Los US$2 millones ofrecidos en 1994 equivaldrían hoy a unos US$4 millones ajustados por inflación. Aun así, el intérprete rechazó esa suma y apostó por las regalías, que siguen llegando a su cuenta bancaria más de 30 años después.

Según las estimaciones que circulan, Weaver habría acumulado entre US$3 y US$5 millones en las últimas tres décadas gracias a ese porcentaje, además del pago inicial de US$100.000. Mientras viva, el actor seguirá recibiendo cheques periódicos por su aporte a una de las películas más vistas de la historia del cine animado.

El caso se suma a otros episodios de Hollywood en los que decisiones contractuales aparentemente menores terminaron definiendo fortunas. Un ejemplo similar es el de Tom Hanks y Forrest Gump, que financió de su bolsillo una escena clave y terminó embolsando US$60 millones. También la hermana de Matthew Perry reveló cuánto gastó el actor en su lucha contra las adicciones, otro caso donde los números del negocio del entretenimiento sorprenden.

Weaver, por su parte, continuó su carrera como actor y cantante en televisión y teatro, pero su nombre quedó ligado para siempre al cachorro de león que soñaba con ser rey. La historia de su contrato se convirtió en un ejemplo de manual sobre el valor de las regalías frente al pago único, una lección que su madre le transmitió en el momento justo.

Por qué importa

El caso muestra cómo las regalías pueden superar ampliamente un pago único, incluso ajustado por inflación. Es una referencia concreta sobre contratos en la industria del entretenimiento y el valor de los ingresos pasivos a largo plazo.

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