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La Gran Muralla Verde africana: el ambicioso plan para restaurar 100 millones de hectáreas

La iniciativa de la Unión Africana busca frenar el avance del desierto del Sahara con un enfoque ecológico y social.

Redacción2 min de lectura
Comenzaron a plantar árboles hace 20 años para frenar al desierto: hoy buscan recuperar 100 millones de hectáreas con un "Muro Verde" gigante

En 2007, la Unión Africana lanzó la Gran Muralla Verde, un proyecto que originalmente planteaba plantar una franja continua de árboles de 8.000 kilómetros para frenar el avance del desierto del Sahara. Con el tiempo, la iniciativa evolucionó hacia un programa integral de restauración ecológica y desarrollo sostenible en 11 países del cinturón del Sahel.

El objetivo para 2030 es rehabilitar 100 millones de hectáreas de tierras degradadas, fijar 250 millones de toneladas de carbono y crear 10 millones de empleos verdes. Sin embargo, según informes de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (UNCCD), el avance ha sido lento: se alcanzó menos del 20% de las metas territoriales, debido a la escasez de fondos y a la inestabilidad política regional.

El Sahel es una franja semiárida que alberga ecosistemas frágiles y sostiene la seguridad alimentaria de millones de personas. Las prácticas agrícolas intensivas, la sobreexplotación de pastos y las sequías extremas provocaron una desertificación aguda que en 2020 desplazó a más de 2,5 millones de habitantes. Los métodos actuales de restauración priorizan la recarga de acuíferos, la retención de materia orgánica y la reintroducción de especies autóctonas como la acacia y el baobab.

En zonas donde la participación comunitaria es clave, como Senegal y Burkina Faso, ya se observan resultados tangibles: la recuperación de la cubierta vegetal y de las cuencas fluviales permitió el retorno de elefantes africanos, que no transitaban esos corredores ecológicos desde hacía cuatro décadas. Estos animales actúan como ingenieros del ecosistema, dispersan semillas y aceleran la regeneración de la biodiversidad.

Para superar los obstáculos, el programa lanzó el Great Green Wall Accelerator, una plataforma que busca transparentar los recursos, fortalecer el monitoreo satelital y optimizar la cooperación entre los 22 Estados africanos adheridos. La falta de liquidez sigue siendo el principal problema: gran parte de los miles de millones de dólares prometidos por organismos como el Banco Mundial y la Unión Europea se transfieren con lentitud a las comunidades rurales.

De cara a la Cumbre UNCCD COP17, los socios continentales impulsan el Marco de Implementación Decenal (2024-2034), con el objetivo de estructurar programas bancables que atraigan capital privado. Más que una barrera física, la Gran Muralla Verde se consolida como un mosaico vivo de resiliencia socioecológica que busca redefinir el futuro ambiental de África.

Fuente: Clarín

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.

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