Economía Agrícola

La Suipachense reabre y ya procesa 100.000 litros de leche por día

Tras la quiebra de su controlante venezolana, la planta de Suipacha retomó la producción con 63 trabajadores y busca habilitación del Senasa para exportar a Uruguay

Redacción3 min de lectura
Reactivación exitosa: la fábrica que “era un caos” ya procesa 100.000 litros de leche por día y se prepara para exportar

La planta láctea La Suipachense, ubicada en la localidad bonaerense de Suipacha, volvió a producir tras años de conflicto y la quiebra de su controlante venezolana. Desde el 1 de junio procesa alrededor de 100.000 litros de leche diarios y emplea a 63 trabajadores.

El regreso fue posible después de que la Justicia autorizara el alquiler de las instalaciones, las maquinarias y las marcas comerciales a Compañía Láctea Suipacha SA, del empresario Pablo Acsi. El contrato tiene una duración de dos años y se desarrolla en paralelo al proceso de quiebra de la firma anterior.

La compañía quebrada era Lácteos Conosur SA, de capitales venezolanos, que controlaba La Suipachense. La planta había atravesado antes un concurso preventivo y luego la quiebra, con un largo período de deterioro edilicio y paralización.

Acsi describió las condiciones en las que recibieron la fábrica: “Estamos en 100.000 litros diarios. Nos hicimos cargo a principios de junio. Y nos encontramos con una fábrica que era un caos porque la administración anterior no había invertido un centavo en los últimos 3 años de operación y no funcionaba ninguna máquina”.

El deterioro alcanzaba a los equipos centrales. “Ni siquiera la máquina de Tetra, ni la máquina de envasado de sachet, ni el secador ni todo lo que tiene que ver con la operación y la caldera, y todas las habilitaciones estaban caídas”, detalló. La caldera, en particular, requería una habilitación anual de Industria que llevaba cuatro años sin renovarse.

Para poner la planta en marcha fue necesaria una inversión superior a $1000 millones en reparaciones. “Tuvimos que invertir más de $1000 millones en reparaciones, así que de entrada fue este un sacrificio muy grande”, sostuvo el empresario.

Acsi destacó el acompañamiento de la intendencia, el juzgado, el gremio y Tetra Pak. La actividad se retomó hacia fines de julio, cuando los equipos estuvieron en condiciones operativas. “Recién ahora estamos estabilizando un poco todo”, afirmó.

La reconstrucción de la estructura laboral avanzó junto con la producción. Hoy trabajan 63 personas en la planta, frente a las 140 que había al momento de la quiebra. Los productos ya están en el mercado.

Uno de los desafíos fue recuperar el posicionamiento de una marca con 80 años de historia. “Esta gente empezó a envasar cualquier cosa en lugar de leche y eso hizo que la marca vaya para atrás y el público decidiera no consumirlo”, explicó Acsi sobre la etapa anterior.

La empresa volvió a ofrecer una línea de leche entera y descremada en envases Tetra Pak y sachet, además de yogur bebible. “Ahora estamos por lanzar el queso crema y leche en polvo”, anticipó el empresario.

El proyecto también apunta al mercado externo. La compañía negocia un acuerdo con una empresa uruguaya para producir leche ultrapasteurizada destinada a ese país. Para concretarlo necesita recuperar las habilitaciones internacionales.

“Estamos cerrando un acuerdo, pero necesitamos que el Senasa nos genere la habilitación del secador y de la línea de Tetra Pak internacional para poder vender a Uruguay”, señaló Acsi. Representantes de la firma uruguaya ya visitaron la planta.

La materia prima proviene de Carlos Casares y Luján, entre otras zonas. El objetivo inmediato no es llevar la planta a su máxima capacidad, sino consolidar la operación. “Nos vamos a quedar en este volumen por un tiempo para asegurar que la compañía tenga buena salud y se sanee totalmente”, afirmó.

La producción se distribuye en la Mesopotamia, Bahía Blanca y la zona de Bariloche, además de localidades cercanas como Junín, 9 de Julio, Chivilcoy, Luján y Suipacha.

El regreso de la fábrica tiene un impacto que excede a la empresa. El intendente de Suipacha, Juan Luis Mancini, destacó el vínculo histórico entre la planta y la comunidad. Cuando dejó de funcionar, se perdieron unos $400 millones en sueldos, con efecto sobre toda la actividad comercial del pueblo. “Hoy se está recuperando. Hay una relación muy estrecha entre la planta láctea y el pueblo”, afirmó Mancini.

Fuente: LA NACION

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.

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