Economía Agrícola

Legumbres descartadas: el tesoro energético que reduce costos en la ganadería

Arvejas, garbanzos, porotos y lentejas que no se comercializan para consumo humano se convierten en alimento animal de alta calidad y bajo costo.

Redacción2 min de lectura
Legumbres: un tesoro desconocido y muy rico en energía que vale conocer

Las legumbres que no alcanzan el estándar para consumo humano, como las partidas o las que superaron su madurez comercial, se están convirtiendo en una alternativa clave para la alimentación animal. Según especialistas, estos productos ofrecen un equilibrio entre proteína y energía que puede reemplazar a fuentes tradicionales como el pellet de soja o el maíz, con un costo significativamente menor.

Un informe del doctor en Ciencias Veterinarias Aníbal Fernández Mayer destaca que estas legumbres, entre las que se incluyen arvejas, porotos, garbanzos y lentejas, tienen un contenido de almidón que equivale al 40-50% del que posee el grano de maíz. Además, su proteína es altamente digerible y soluble en rumen, lo que las hace ideales para bovinos de carne y leche.

El especialista explicó que, en general, se puede suministrar entre el 20% y el 35% de la materia seca de la dieta con estas legumbres, dependiendo de la categoría animal y del resto de los componentes. Esta práctica no solo reduce los costos de producción, sino que también evita el desperdicio de alimentos que podrían contaminar el medio ambiente.

En un ensayo realizado en un engorde a corral en Chasicó, Bahía Blanca, se utilizaron garbanzos partidos que no podían exportarse. Los resultados mostraron ganancias diarias de peso de entre 1,3 y 1,5 kilos por cabeza, con un costo de producción final de 1,2 a 1,4 dólares por kilo de carne producido.

La composición nutricional de cada legumbre varía, pero todas presentan niveles destacados de proteína y almidón. Por ejemplo, la arveja tiene un promedio de 23% de proteína y un 40-45% de almidón, con una digestibilidad de la materia seca del 85-90%. Los garbanzos, por su parte, ofrecen 22-25% de proteína y 34-36% de almidón, mientras que los porotos y las lentejas presentan valores similares.

El uso de estas legumbres en la dieta animal representa un “tesoro” poco conocido, según el informe. No solo permite producir carne o leche de manera más económica, sino que también contribuye a la sostenibilidad al darle un destino útil a productos que de otro modo se desecharían.

Fuente: LA NACION

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.

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