Psicología

Mel Robbins, experta en desarrollo personal: "Tus padres no han ido a terapia, ni quieren"

La especialista en desarrollo personal advirtió sobre la intención de muchos hijos de modificar a sus progenitores y propone la aceptación como camino hacia vínculos más sanos.

Redacción••2 min de lectura
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Mel Robbins, experta en desarrollo personal: "Tus padres no han ido a terapia, ni quieren"

La especialista en desarrollo personal Mel Robbins, de 57 años, abordó en su podcast una de las tensiones más frecuentes en las dinámicas familiares adultas: el intento de los hijos de corregir o transformar la esencia de sus padres. Su planteo central es que la clave para mejorar esos vínculos no pasa por un cambio externo, sino por una transformación interna del propio individuo.

Robbins enfatizó que la gente es quien es y que hay que aprender a amarla por lo que es, no por lo que se desea que sea. "La gente es quien es y tenés que aprender a amarlas por quienes son, no por quienes deseas que sean", sostuvo la especialista.

Su análisis parte de una observación sobre el paso del tiempo: las personas tienden a consolidar sus personalidades y volverse más rígidas. "La mayor cantidad de gente, más vieja, se vuelve más rígida", afirmó. Esa rigidez choca de frente con las expectativas de cambio que muchos hijos depositan sobre sus padres, que suelen ignorar la falta de voluntad o de necesidad de transformación de la generación anterior.

En ese punto aparece la frase que resume su postura: "Tus padres probablemente no han ido a la terapia, ni quieren. Los problemas que ves, que deseás que cambien o mejoren, han estado ahí para siempre. No están cambiando".

Lejos de plantear una resignación, la especialista propone un ejercicio de compasión al mirar el pasado de los padres. "Algo que me ha ayudado a desarrollar un nivel de aceptación y amor con mis amigos es decirme que me dieron todo lo que pudieron basado en su experiencia de vida", explicó. Ese gesto, sostiene, permite correrse del lugar de quien exige y ubicarse en el de quien comprende.

Aunque el cambio directo del otro no está garantizado, Robbins advierte que la dinámica relacional tiene una plasticidad oculta que depende del comportamiento de uno mismo. Eso ocurre, según su experiencia, "cuando operás sabiendo que la persona no va a cambiar".

En su recorrido personal y profesional, el resultado suele ser positivo cuando se decide alterar el modo de vincularse. "Y lo que he encontrado, de vez en cuando, es que la segunda vez que cambio cómo me muestro en una relación, la relación cambia para mejor", concluyó.

El planteo de Robbins dialoga con otras miradas sobre los vínculos familiares y el rol de cada hijo en el cuidado de los padres, un tema que gana peso a medida que las generaciones envejecen. También se conecta con la idea de que el bienestar depende menos de modificar a los demás que de revisar la propia forma de estar en relación con ellos.

Por qué importa

El planteo toca una tensión cotidiana en familias adultas: la expectativa de que los padres cambien genera frustración y desgaste. La propuesta de aceptación ofrece una salida concreta para mejorar los vínculos sin depender de la voluntad del otro.

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