Historia

Un futuro Papa recorrió las pampas en 1824: la historia de Pío IX en Argentina

Juan María Mastai Ferretti viajó por Argentina, Uruguay y Chile como presbítero y dejó crónicas sobre el mate, el asado y las postas.

Redacción••3 min de lectura
Compartí esta nota:
Un futuro Papa recorrió las pampas en 1824: la historia de Pío IX en Argentina

En 1824, un joven presbítero italiano de 32 años recorrió las pampas argentinas como parte de una misión pontificia. Se llamaba Juan María Mastai Ferretti y años más tarde sería elegido Papa con el nombre de Pío IX. Su paso por el país quedó registrado en un diario de viaje que tradujo Domingo Faustino Sarmiento y publicó en Santiago en 1848.

La visita de Mastai Ferretti se produjo casi cuatro décadas antes de la llegada de Juan Pablo II a la Argentina y Uruguay. El presbítero integraba la comitiva encabezada por el arzobispo Muzzi, que recorrió el territorio entre 1824 y 1825.

El viaje desde Buenos Aires a Mendoza se hacía en carruajes tirados por cuatro caballos, con un cochero montado sobre uno de ellos y una escolta a caballo en uniforme de gala. Cuando el camino empeoraba o crecía el riesgo de ataques indígenas, se ataban seis caballos a cada uno de los tres vehículos de la comitiva.

Los paisanos que los acompañaban llamaron la atención del futuro Papa. En sus notas describió a hombres de cabellos largos y cerdosos que usaban botas hechas con la piel de las patas delanteras de los bueyes, calzones abiertos, faja colorada, poncho y un largo cuchillo al cinto. "Son después de todo de índole alegre y pacífica", escribió.

La travesía desde la posta de Santa Fe hacia Córdoba se hizo a toda velocidad y por un camino más largo para evitar encontrarse con los indios. El ritmo era tan intenso que los caballos caían muertos y los cocheros se reían mientras los reemplazaban por dos pesos.

En la posta de Chorrillo atraparon un mataco, un animal parecido a la mulita, y lo probaron asado en su propia concha. El cruce de la cordillera fue penoso por problemas de salud del presbítero, que debió detenerse en una cabaña casi derruida antes de seguir hacia Guardia Nueva.

Al regresar de Chile hacia Europa, la comitiva pasó por Montevideo y descansó dos meses en la estancia de Francisco Juanicó. En una carta enviada desde Europa, Mastai describió la Banda Oriental como una provincia fértil, regada por grandes ríos, con capacidad para contener cinco millones de almas aunque solo habitaban 50.000.

El viaje también tuvo episodios menos solemnes. En San Luis lo comieron las chinches y padeció las hormigas y la langosta, que había cruzado el Río de la Plata y destruido cosechas en Buenos Aires y Montevideo. Sobre la economía oriental anotó que desde la revolución disminuía la cantidad de ganado vacuno: había propietarios que 15 años antes contaban hasta setecientas mil cabezas.

La anécdota más recordada ocurrió camino a la estancia de Juanicó, cuando el birlocho que lo llevaba se empantanó en un arroyo. Al preguntar cómo se llamaba ese curso de agua, le respondieron "Quitacalzones". Mastai replicó con humor: "Pues los nuestros no nos la han quitado", y anotó el nombre en su libreta.

La historia de aquel viaje se conecta con otras crónicas de viajeros que recorrieron el país en el siglo XIX, como Samuel Haigh y su relato sobre el mate y el asado. También dialoga con el calendario de efemérides que marca el paso del tiempo en la historia argentina, como los 31 años de la explosión de Río Tercero.

El material sobre la estadía de Mastai Ferretti en la región será presentado en un libro en Montevideo, en adhesión a la llegada del Papa León XIV, según anunció el presidente del Instituto Histórico y Geográfico del Uruguay, el embajador Juan José de Arteaga.

Por qué importa

La historia recupera el paso de un futuro Papa por el país y aporta detalles sobre las costumbres y la vida cotidiana en el Río de la Plata del siglo XIX.

Qué sigue

El libro sobre la estadía de Mastai Ferretti en la región se presenta en Montevideo, en el marco de la llegada del Papa León XIV.

¿Te gustó esta nota?

Recibí lo más importante del día en tu correo. Sin spam, con opción de baja siempre.

Más en Historia