Psicología

Por qué el cerebro elige la incomodidad futura antes que la actual

La psicología explica que la proximidad del dolor pesa más que su magnitud, lo que lleva a postergar tareas difíciles.

Redacción2 min de lectura
La psicología dice que la incomodidad de hacer algo difícil se mide en minutos y la incomodidad de evitarlo se mide en años; pero el cerebro sopesa el dolor por su proximidad, no por su magnitud, por lo que casi todo el mundo elige los años

Hacer cosas difíciles suele generar incomodidad inmediata. Una llamada pendiente, un proyecto por empezar o una rutina de gimnasio implican un malestar presente que el cerebro percibe como decisivo. La consecuencia de evitarlas, en cambio, se percibe lejana y por eso se ignora.

La economía del comportamiento define este fenómeno como sesgo del presente: un dolor pequeño pero inmediato supera a una consecuencia mucho mayor ubicada en el futuro. Por eso, decir "lo haré mañana" parece sincero a la noche y se vuelve imposible a la mañana siguiente.

Investigadores de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) hallaron que al pensar en uno mismo en el futuro, la actividad cerebral se asemeja más a la de otra persona. "Sienten que están viendo a una persona completamente diferente", afirmó el psicólogo Hal Hershfield, autor del estudio. Las personas con mayor desconexión eran las menos dispuestas a esperar recompensas mayores.

La postergación se analiza como un problema de regulación del estado de ánimo. Los investigadores Fuchsia Sirois y Timothy Pychyl sostienen que aplazar una tarea otorga un alivio temporal con costo futuro. La mayor fricción ocurre antes de iniciar la acción.

Para reducir ese peso mental, los psicólogos recomiendan achicar la tarea a una versión mínima, como abrir una carpeta o atarse los cordones. Al reducir la acción a dos minutos, el cerebro no percibe un gasto elevado y la tarea deja de ser una amenaza.

Otra estrategia es la Regla de los 5 Segundos de Mel Robbins: al sentir el impulso de actuar, se cuenta hacia atrás del cinco al uno y se inicia el movimiento físico para evitar dudar.

Evitar una tarea no congela la situación, sino que la complica. Una deuda de cuarenta dólares suma recargos e incomodidad, mientras que una conversación pendiente acumula resentimiento innecesario. El acuerdo nunca cambia; solo cambia la fecha.

Fuente: Clarín

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.

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