Economía Agrícola

Trigo 2026/27: buen arranque, pero las heladas y las enfermedades complican el panorama

El cereal evoluciona bien en general, aunque las heladas de septiembre y los ataques de roya y oídio generan incertidumbre en las zonas productivas

Redacción••2 min de lectura
Compartí esta nota:
Trigo 2026/27: buen desarrollo inicial, pero no exento de problemas

La campaña de trigo 2026/27 muestra un desarrollo inicial favorable en la mayoría de las zonas productivas de Argentina, aunque con problemas que generan incertidumbre entre los productores. Las heladas de principios de septiembre y el avance de enfermedades como la roya y el oídio complican el panorama en distintos puntos del área agrícola, según relevamientos de consultores y cooperativas.

En el norte de Buenos Aires, el consultor Julio Lieutier señaló que los cultivos se habían implantado bien y desarrollaban de manera satisfactoria, pero la seguidilla de heladas de hace 10 días quemó la hoja bandera en emergencia en los lotes más tempranos y amarilleó las demás. El efecto final de ese fenómeno climático todavía no puede medirse con precisión.

El rinde potencial dependerá de lo que ocurra durante octubre. Si el mes sigue nublado y con lloviznas, el coeficiente fototérmico tomará valores inapropiados y se sumará al efecto de las heladas para comprometer en alguna medida el rendimiento. Si, en cambio, octubre es luminoso y fresco, se pueden esperar rindes cercanos a los de tendencia.

En materia de enfermedades, durante el invierno hubo mucha mancha amarilla sobre el filo del umbral de control. En estos días se están aplicando carboxamidas para su control, apuntando también a cubrir eventuales ataques de roya.

En el sur de Santa Fe los trigos también vienen embalados, aunque con la humedad justa por pocas lluvias en agosto y principios de septiembre. Los cultivos sufrieron ataques de roya y oídio. La segunda produce un polvillo blanco, el micelio, que cubre las hojas basales y resta área foliar para la fotosíntesis.

En el sur de Buenos Aires los cultivos evolucionan de manera normal, pero hubo una reducción de la superficie sembrada por excesos de lluvias en implantación. "Hubo productores trigueros que no pudieron entrar a los lotes en la fecha óptima por falta de piso", observó Alejandro Vejrup, gerente de la cooperativa Alfa de Tres Arroyos.

Por estos problemas climáticos se ve mucha diversidad en el desarrollo de los trigos, y hay quienes piensan en una reducción del área de cosecha fina de un dígito en la zona. En esta región no se evidencian daños por las heladas de principios de septiembre porque tomaron a los cultivos en estado vegetativo.

El clima está muy poco previsible en la campaña. "En las últimas semanas el agua estaba escaseando, por lo que las lluvias del fin de semana vinieron muy bien para volver a humedecer la capa superficial seca y permitir que se avance con la etapa de la refertilización nitrogenada", afirmó Vejrup.

Con este escenario, la evolución de las próximas semanas será determinante para definir el potencial de rendimiento de una campaña que arrancó bien pero acumula factores de riesgo.

Por qué importa

El trigo es uno de los principales cultivos de exportación de Argentina y su rendimiento impacta directo en los ingresos de los productores y en las divisas del país. Una merma en la cosecha fina podría afectar la oferta exportable y los precios internos.

Qué sigue

La evolución del clima durante octubre será clave: si el mes es luminoso y fresco, los rindes podrían acercarse a los de tendencia; si persisten las nubes y lloviznas, el efecto de las heladas podría comprometer el rendimiento final.

¿Te gustó esta nota?

Recibí lo más importante del día en tu correo. Sin spam, con opción de baja siempre.

Más en Economía Agrícola