Economía Agrícola

Una biotech chilena y un semillero argentino desarrollan el primer trigo editado genéticamente

Neocrop Technologies cerró una ronda semilla por US$2,75 millones para escalar un trigo con hasta diez veces más fibra, en alianza con Buck Semillas

Redacción••3 min de lectura
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Querían lograr un trigo con alto contenido de fibra y en la edición génica encontraron la solución

Neocrop Technologies, compañía chilena de biotecnología agrícola aliada al semillero argentino Buck Semillas, completó el cierre final de su ronda semilla por US$2,75 millones. La operación fue liderada por Zentynel, fondo especializado en biotecnología con base en Estados Unidos, y sumó como última incorporación a CITES, en la que es la primera inversión del fondo argentino en una startup chilena.

La ronda incluyó además a Sudlich Capital, fondo de venture capital del sur de Chile que acompañó a la empresa como su primer inversor desde la etapa pre-semilla y realizó una inversión de seguimiento, junto al Grupo Inder y Carozzi Ventures. Los recursos financiarán el escalamiento hasta fase comercial del trigo editado alto en fibra y llevarán a fase pre-comercial a otros proyectos del portafolio.

La empresa cuenta con la aprobación de las autoridades chilenas y argentinas para desarrollar el primer trigo editado genéticamente en la Argentina con alto contenido de fibra, con un aumento de entre cinco y diez veces respecto de las variedades convencionales. Según la compañía, ese salto representa mejoras concretas para la salud de los consumidores.

La edición génica no es transgénica: no introduce un gen externo y acelera los tiempos para lanzar un producto. Lo que hace es cortar caracteres de interés y aplicar pequeños ajustes en el ADN de la planta. Con esa base, Neocrop busca mejorar la nutrición desde la genética misma, sin necesidad de cambios en los hábitos de consumo, y complementar ese foco con rasgos que permitan una producción agrícola más sostenible.

Tras la entrada de Zentynel como inversor, la compañía configuró un modelo comercial más focalizado. La prioridad pasó a ser impulsar los desarrollos con una ruta más avanzada hacia el mercado y avanzar desde las semilleras hacia las Consumer Packaged Goods (CPG) mediante esquemas de codesarrollo, licenciamiento e integración comercial.

Con la incorporación de CITES, la empresa dijo que busca consolidar su foco en el Cono Sur para desde ahí expandirse al resto del continente. José María Rodríguez, socio del fondo, señaló: “Neocrop representa hitos importantes para CITES y nuestra estrategia en la región: es nuestra primera inversión en Chile y la primera en etapa semilla de nuestro nuevo fondo, CITES II, que nace con una estrategia regional enfocada en Latinoamérica y el Caribe”.

Rodríguez planteó que hace más de una década que desde el fondo trabajan para “transformar ciencia disruptiva en negocios globales”. En esa línea, añadió que encontrarse con compañías como Neocrop, “surgidas y desarrolladas en la región, es también una muestra de cuánto ha evolucionado el ecosistema Deep Tech latinoamericano”.

El financiamiento también implica un aceleramiento en las validaciones agronómicas e industriales con molineros, en las estrategias regulatorias y de propiedad intelectual, en nuevas asociaciones y en el desarrollo comercial en nuevos mercados de interés. En paralelo, la compañía reforzó su estructura para ejecutar ciencia, operaciones y negocios en una etapa de mayor madurez.

Daniel Noero, cofundador de la empresa, subrayó que con esta ronda buscan “convertir el capital en productos beneficiosos para los consumidores mediante tecnologías disruptivas, y por supuesto, logrando un retorno escalable que permita seguir desarrollando nuevas soluciones”. Y remarcó: “En ag-biotech, una innovación demuestra su valor cuando cruza el laboratorio, el campo, la regulación y la industria hasta llegar al mercado. Esta nueva etapa nos permitirá acelerar ese recorrido desde el Cono Sur hacia cadenas alimentarias globales”.

Por qué importa

El trigo editado con hasta diez veces más fibra apunta a mejorar la nutrición sin cambiar hábitos de consumo, un mercado que la Argentina puede capturar por su peso como productor triguero. La ronda valida además el ecosistema Deep Tech del Cono Sur con capital internacional.

Qué sigue

Queda por delante el escalamiento a fase comercial del trigo alto en fibra, con validaciones agronómicas e industriales con molineros y avances regulatorios y de propiedad intelectual. La empresa buscará nuevas asociaciones y mercados para expandirse desde el Cono Sur al resto del continente.

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