Salud

Vitamina D: por qué hay tanta deficiencia en Argentina y qué relación tiene con el sol

La vitamina D, clave para la salud ósea, se produce con la exposición al sol, pero en invierno los niveles suelen caer.

Redacción2 min de lectura
Qué es la vitamina D, por qué hay tanta deficiencia en Argentina y en qué influye el sol

En las últimas semanas, creció la demanda de suplementos de vitamina D en las farmacias de Argentina, un fenómeno que los especialistas asocian con una deficiencia generalizada de esta sustancia en la población. La falta de exposición al sol durante el invierno y una alimentación inadecuada son las causas más frecuentes de este déficit, que puede afectar la salud de los huesos y los músculos.

La vitamina D, conocida como la “vitamina del sol”, actúa de manera similar a una hormona y participa en diversos procesos biológicos. Su función principal es ayudar al organismo a absorber el calcio y el fósforo, minerales esenciales para mantener una mineralización adecuada de los huesos.

“La vitamina D (calciferol) es uno de los reguladores más importantes de la homeostasis del calcio y del fósforo. También desempeña varias funciones en la diferenciación celular y en la secreción y metabolismo de las hormonas, como la hormona paratiroidea y la insulina. Se sintetiza por acción de la luz solar en la piel de la mayor parte de los animales y los seres humanos y también es posible obtenerla a través de la alimentación”, explicó la licenciada Mariela Abaurre, investigadora de la Universidad Maza.

Cuando la deficiencia es importante y sostenida, pueden aparecer consecuencias en la salud de los huesos y los músculos. En los niños, una carencia grave puede provocar raquitismo, mientras que en adultos puede favorecer problemas como la osteomalacia.

La cantidad de vitamina D que una persona produce a partir del sol depende de múltiples variables: la estación del año, la latitud, el horario de exposición, la edad, la pigmentación de la piel, la superficie corporal expuesta y los hábitos cotidianos. Durante los meses de invierno, varias de esas condiciones cambian al mismo tiempo: las personas pasan menos horas al aire libre y, cuando salen, usan abrigos que dejan poca piel expuesta. Además, la intensidad de la radiación UVB varía según la época del año y el lugar geográfico. Por eso, vivir en un país con muchos días soleados no garantiza niveles adecuados durante todo el año.

En la Argentina, una investigación de la Universidad Maza reportó una prevalencia promedio de deficiencia de vitamina D del 43,3% en la población analizada.

Si bien la exposición al sol es la principal fuente de vitamina D, ciertos alimentos pueden ayudar a mantener niveles adecuados. De acuerdo con la información brindada por Mayo Clinic, entre los principales alimentos ricos en esta vitamina se encuentran: pescados grasos como el salmón, la caballa y el atún; el hígado de res; la yema de huevo; los champiñones; y los alimentos fortificados, como la leche y los cereales.

Fuente: LA NACION

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.

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