Economía

Aguzín explicó por qué las empresas chinas salen al mundo preparadas para ganar

El argentino que fue CEO de la Bolsa de Hong Kong enumeró en el Coloquio de IDEA los cinco factores que explican el avance asiático y marcó la pieza que le falta al país.

Redacción••4 min de lectura
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Por qué las empresas chinas salen al mundo preparadas para ganar, según Nicolás Aguzín, el argentino que fue CEO de la Bolsa de Hong Kong

MAR DEL PLATA.– Nicolás Aguzín creció en Formosa, hizo carrera en JP Morgan y llegó a ser el único no chino en liderar la Bolsa de Hong Kong. Este jueves, en el 62° Coloquio de IDEA, contó que cuando arribó a Asia tenía sobre China la misma idea que buena parte de Occidente: que sus empresas copiaban productos y que había poca seriedad. "Y la realidad es que cuando llegué había una parte importante de eso. Lo que pasa es que durante los años que estuve ahí lo vi cambiar", aseguró.

Hoy inversor privado y miembro de los directorios de Mercado Libre, Globant, Pampa Energía y DayOne, Aguzín dialogó con Gastón Remy, secretario de IDEA y cofundador de NuQlea, y desarmó la explicación más difundida sobre el avance chino: la de los subsidios. Admitió que existen en algunas áreas, pero comparó el gasto estatal como porcentaje del PBI: en Francia ronda el 56%, en Estados Unidos el 38% y en China, el 32%. "Puede haber ciertos subsidios en áreas, pero no puede ser a todo el mundo", sostuvo.

En cambio, identificó cinco engranajes. El primero es la escala, con 1400 millones de habitantes. Es, según el ejecutivo, el único factor difícil de replicar. Esa masa implica que China necesita una capacidad de generación eléctrica 2,5 veces mayor que la de Estados Unidos y 70 veces superior a la de la Argentina.

El segundo es el talento, combinado con una fuerte ética de trabajo. La Argentina gradúa alrededor de 8500 ingenieros por año; Estados Unidos, 120.000, y China, 1,5 millones. A eso se suma la ambición: después de la pandemia, relató, en el sector tecnológico chino se popularizó el esquema "996", que significa trabajar de 9 a 21, seis días por semana.

Capitalismo salvaje

El tercer engranaje es la hipercompetencia, que nace de la combinación de ambición, talento y masa crítica. En 2018 había más de 500 marcas de autos eléctricos compitiendo en China y hoy quedan menos de 100. "No hay muchas industrias que en seis años hayan hecho desaparecer el 80% de las marcas", remarcó. Las empresas peleaban con márgenes bajísimos. "Es un capitalismo salvaje. Cuando las empresas salen de China ya compitieron en la competencia más feroz que te puedas imaginar, y afuera les parece casi fácil", describió. Ese fenómeno tiene un nombre con connotación negativa: neijuan, que se traduce como involución.

El cuarto es la velocidad de aprendizaje. En Occidente, explicó, las empresas hacen un estudio de mercado, planifican, prueban un piloto, ajustan y recién entonces lanzan. En China, una idea pasa por un análisis mínimo, se lanza, se mide el resultado, se corrige y se vuelve a lanzar. "Cuando nosotros seguimos analizando, ellos ya lanzaron dos o tres veces", afirmó.

El quinto es el ecosistema industrial. Alrededor de la Gigafactory de Tesla en Shanghai se radicaron 400 proveedores que cubren el 95% de lo que necesita en un radio de 100 kilómetros. Con cerca de 20.000 empleados, los mismos robots y los mismos modelos, la planta de California produce entre 420.000 y 450.000 autos por año, y la de Shanghai, 950.000.

Según Aguzín, esos engranajes funcionan gracias a un "aceite" que los lubrica: el sistema financiero, que necesita apoyarse en el ahorro local. La inversión externa puede iniciar el proceso, pero para que sea sustentable tiene que haber ahorro interno. En China, los depósitos equivalen al 250% del PBI; en la Argentina no llegan al 20%, mientras que hay más de US$200.000 millones fuera del sistema que "no generan nada". "En parte es porque históricamente no hubo confianza", dijo.

Para el ejecutivo, el país puede replicar varios de esos engranajes. "En JP Morgan había argentinos por todos lados, y a niveles muy altos. El argentino trabaja duro, tiene ambición, se la rebusca", señaló. También sugirió no elegir un bando geopolítico de manera excluyente y recordó que el principal socio comercial de aliados de Estados Unidos como Japón, Corea y Australia es China. Entre las oportunidades mencionó la energía, los alimentos, la minería y los data centers.

"Tenemos que dejar de demonizar a los empresarios", pidió. Y concluyó que el futuro del país no se definirá por decreto, sino por empresarios que quieran crecer, empresas dispuestas a competir, reglas claras y ahorro interno.

Por qué importa

El diagnóstico de Aguzín pone el foco en factores que la Argentina puede replicar sin subsidios masivos: talento, ambición y velocidad de ejecución. El dato del ahorro local, con depósitos que no llegan al 20% del PBI, marca el límite estructural que frena la inversión sustentable.

Qué sigue

El debate sobre cómo atraer los más de US$200.000 millones que los argentinos tienen fuera del sistema seguirá en la agenda económica, en un contexto de reformas y expectativas de inversión en energía, minería y data centers.

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