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Autoclásica 2026: 1.200 vehículos y los 60 años del Torino en San Isidro

La 24ª edición de la muestra de autos clásicos más importante de Sudamérica reunió 1.200 vehículos en el Hipódromo de San Isidro, con homenajes al Torino, el Camaro y el Jeep IKA.

Redacción••5 min de lectura
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Autoclásica 2026: 1.200 vehículos y los 60 años del Torino en San Isidro

La 24ª edición de Autoclásica, la muestra de autos clásicos más importante de Sudamérica, reunió unos 1.200 vehículos en los jardines del Hipódromo de San Isidro durante octubre. Entre coches, motos, embarcaciones, vehículos de competición y piezas únicas de coleccionistas de todo el país, la exposición organizada por el Club de Automóviles Clásicos de la República Argentina volvió a ser el punto de encuentro de la afición.

El esquema se repite desde hace 24 años con una particularidad: cambian los aniversarios, los clubes invitados y los vehículos expuestos. En esta oportunidad, los espacios dedicados a modelos y marcas celebraron los 60 años del Torino, el Chevrolet Camaro, el Fiat 1500 Vignale y el Alfa Romeo Spider, además de los 110 años de BMW. A eso se sumaron tres centenarios: Mercedes-Benz, las 500 Millas Argentinas de Rafaela y la carrocera italiana Touring.

La camada de 1966 tuvo un peso especial. Ese año Chevrolet salió a pelearle al Mustang con el Camaro y Alfa Romeo presentó el Spider, el deportivo abierto con firma de Pininfarina, el mismo estudio italiano que le dio forma al Torino. Un cruce de caminos que permitió comparar cómo se pensaban los autos hace seis décadas a ambos lados del océano.

También hubo un espacio dedicado a las energías alternativas, con vehículos que en distintos momentos de la historia exploraron fuentes diferentes de la nafta y el gasoil. El objetivo: mostrar que la búsqueda de nuevas formas de moverse no empezó ayer. El otro homenaje con sello nacional fue el de las 500 Millas Argentinas de Rafaela, que cumplen un siglo y tuvieron su propio espacio dentro de la muestra.

El jurado eligió las mejores máquinas entre las expuestas. Los premios Best of Show fueron para el Rolls-Royce Silver Ghost (1910) y la Moto Guzzi Sport 14 (1929). Otros ganadores fueron el Krieger Electric (1898) en Ancestros, el Bentley 3.0 (1927) en Vintage Europeo y el Packard Eight Dietrich (1929) en Vintage Americano. En posguerra e industria nacional sobresalieron el BMW 507 Roadster (1957), el Packard Super Clipper Sedán (1947), el Fiat 1500 Coupé Vignale (1966) y el IKA Torino 380W (1968). También fueron premiados el Talbot Lago T26 de Juan Manuel Fangio (1950), un Mercedes-Benz 1114 de la Línea 34 (1988) y una Vespa Faro Basso con Sidecar (1954).

El Torino fue, sin discusión, uno de los grandes protagonistas argentinos de esta edición. La primera unidad salió de la línea de la planta de Santa Isabel de Industrias Kaiser Argentina (IKA), en Córdoba, el 26 de octubre de 1966, y fue presentado a la prensa a fines de noviembre en el Autódromo de Buenos Aires, con Fangio como anfitrión. Nació sobre la base del Rambler American, con carrocería rediseñada por Pininfarina y un motor de seis cilindros en línea que los ingenieros de IKA trabajaron a fondo, y se transformó en el auto más querido de varias generaciones hasta que dejó de fabricarse en 1981.

Su capítulo más glorioso llegó en agosto de 1969, cuando la llamada Misión Argentina, con Fangio y Oreste Berta a la cabeza, llevó tres Torino a las 84 Horas de Nürburgring: el número 3, de Eduardo Copello, Larry Rodríguez Larreta y Oscar Franco, terminó cuarto en la general entre rivales de enorme prestigio internacional. En esta edición se pudieron ver los tres 380 W argentinos que participaron en aquella carrera.

Los 60 años del Torino se completan con el otro gran homenaje: los 70 años del Jeep IKA, porque ambos nacieron en la misma casa. IKA había arrancado el 27 de abril de 1956 con la producción del Jeep fabricado bajo licencia de Willys, considerado por muchos como el primer vehículo producido industrialmente en el país. Se fabricó hasta el 30 de junio de 1978, con más de 85.000 unidades. Desde 1957 pasó a llevar carrocerías rediseñadas y fabricadas íntegramente en la Argentina, con una integración local del 98% y un motor naftero 4L151 de 2,5 litros, 77 CV y 16 kgm, empleado únicamente aquí.

Para festejar esos siete decenios, la agrupación Fanáticos del Jeep IKA, fundada en 2008 por el periodista Norberto Lema y con más de 65.000 miembros en redes, tuvo su stand en el boulevard principal. La gran estrella fue la unidad de producción Nº 001, un JA1-MA que hoy se exhibe en el Museo de la Industria de Córdoba y que viajó por primera vez en siete décadas hasta San Isidro. Estuvo acompañado por otras cuatro unidades, entre ellas un M101 militar de 1974 del Batallón de Comunicaciones del Ejército, igual a los que se usaron en Malvinas en 1982.

El Automóvil Club Argentino (ACA) también dijo presente con un stand donde exhibió vehículos históricos de su museo. La pieza central fue el BWA-Biguá, un monoplaza italiano de Fórmula 3 con el que Carlos "Lole" Reutemann vivió una etapa clave de sus comienzos deportivos. El auto llegó al país a principios de 1967, traído por el Club para disputar una temporada especial de Fórmula 3 en enero y febrero, y fue parte del trampolín que llevó a Reutemann desde los circuitos zonales hasta la Fórmula 1.

Autoclásica no se agota en los autos. Como cada año, estuvieron el Barrio de las Motos, la Plaza Argentina, el sector de Máquinas de Vapor y unidades del Museo Fangio. La competición tuvo presencia especial con vehículos y protagonistas de distintas épocas del automovilismo argentino, y las fuerzas armadas volvieron a participar: el Ejército llevó varios vehículos, entre ellos un par de Unimog, mientras que la Armada y la Fuerza Aérea estuvieron junto al Club de los Militares. Para los interesados en el mercado actual de clásicos y usados, el evento también funcionó como termómetro del interés por los autos con caja automática y por las nuevas propuestas que llegan al país.

Por qué importa

Autoclásica es la cita que mide el pulso del coleccionismo y la pasión por el patrimonio automotor argentino. El homenaje al Torino y al Jeep IKA reactiva la memoria industrial del país y el valor de mercado de estos modelos entre coleccionistas.

Qué sigue

La muestra ya cerró su edición 2026, pero el interés por los clásicos sigue: los coleccionistas esperan la próxima edición y el movimiento de subastas y clubes que se activa tras cada Autoclásica.

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