Salud

Batata: el tubérculo que cuida el corazón y la digestión

Rica en vitamina A, fibra y antioxidantes, la batata aporta beneficios para la salud cardiovascular y digestiva.

Redacción2 min de lectura
El tubérculo dulzón rico en vitamina A que inhibe la formación de colesterol

La batata, un tubérculo dulce y versátil, se destaca por sus múltiples beneficios para la salud. Su consumo regular puede mejorar la digestión, fortalecer el sistema inmunológico y contribuir a la salud cardiovascular, según explican especialistas en nutrición.

En Argentina, la batata es un alimento tradicional que se incorpora en preparaciones dulces y saladas, desde el clásico queso y dulce hasta guisos y purés. Su sabor más dulce que el de la papa la hace popular, pero son sus propiedades nutricionales las que la convierten en un aliado para el bienestar.

La nutricionista integrativa Georgina Kuttel (M.N. 4974) destaca que la batata aporta beneficios como una mejor digestión, salud cardiovascular y función inmune. Además, es rica en hidratos de carbono, minerales como potasio y magnesio, folatos, vitaminas A, C, E, B1, B6, antioxidantes, fibra y betacarotenos.

Un ejemplar de pulpa anaranjada de unos 150 gramos cubre entre el 79% y el 99% de las ingestas diarias recomendadas de vitamina A, nutriente clave para la salud ocular, las defensas y la piel, según la Fundación Española de la Nutrición (FEN).

En cuanto a la digestión, la batata contribuye a la salud digestiva y al microbioma intestinal, especialmente si se consume como almidón resistente, es decir, cocinada un día antes. “Actúa como prebiótico y favorece la producción de butirato, un ácido graso que reduce la inflamación y fortalece la barrera intestinal”, explica Kuttel.

La fibra alimentaria de la batata también es beneficiosa para el corazón. Un estudio publicado en Food and Nutrition Sciences señala que la fibra se une a los ácidos biliares, impidiendo su reabsorción y, de esta manera, inhibe la formación de colesterol. Además, sus polifenoles tienen propiedades antioxidantes, cardioprotectoras y hepatoprotectoras.

Contrario a la creencia popular, la batata es un alimento antidiabetogénico que no aumenta el azúcar en sangre. Sin embargo, Kuttel aclara que su efecto depende del contexto de la alimentación general: “No es lo mismo quien come batatas junto con un exceso de hidratos de carbono refinados, que otra persona que la incorpora con vegetales, frutas, huevos, carnes, etcétera”.

La batata, originaria de México y Venezuela, se expandió por el mundo gracias a Cristóbal Colón en el siglo XV. Hoy, España es el mayor productor en Europa, según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA). Con más de 400 variedades, este tubérculo se adapta a diversas preparaciones y sigue siendo un pilar en la alimentación argentina.

Fuente: LA NACION

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.

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