Gastronomía

Cinco lugares de Buenos Aires para vivir experiencias inmersivas alrededor del té

Con nuevas tendencias y propuestas que van desde ceremonias asiáticas hasta blends artesanales, la capital porteña celebra el Día Internacional del Té con espacios únicos.

Redacción3 min de lectura
Cinco lugares de Buenos Aires para vivir experiencias inmersivas alrededor del té
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El 21 de mayo se conmemora el Día Internacional del Té, fecha proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2019 para reconocer el valor cultural, económico y social de una de las bebidas más consumidas del mundo. En Argentina, esta bebida representa un momento sagrado en la vida cotidiana: desde una taza caliente para comenzar la mañana hasta una merienda compartida en familia o una ceremonia para desconectarse del ritmo acelerado de la ciudad.

En los últimos años, espacios porteños transforman esta tradición milenaria en experiencias inmersivas a través de catas, ceremonias, blends artesanales y propuestas inspiradas en distintas culturas. A continuación, cinco lugares de Buenos Aires para descubrir el universo del té desde una perspectiva diferente.

Hace 14 años nació Slava Tea Room en Villa Urquiza con una premisa clara: recrear la sensación de volver a la casa de una abuela para compartir la hora del té. Su dueña, Natalia Bustos, inspiró el proyecto tras años de trabajo en gastronomía junto a familias inglesas y francesas, donde aprendió sobre rituales, vajilla y la cultura que rodea al té.

El primer local funcionaba en una vieja lavandería que fue transformada lentamente para parecer el comedor de una casa de otra época. Cada mesa posee vajilla diferente, y los muebles antiguos encontrados en viajes, ferias y anticuarios refuerzan esa atmósfera hogareña. "Uno de los conceptos más importantes que nació en Slava fue el 'Tea Party'. La idea apareció después de ver cómo en Inglaterra servían el té con una vajilla distinta y descontracturada", explicó Bustos.

El sello más reconocido del lugar son sus blends de autor, desarrollados con hebras, flores y esencias naturales. Para celebrar el Día Internacional del Té, este año presentarán "21 de Mayo", un nuevo blend creado especialmente en homenaje a la fecha. Slava abre de miércoles a domingo de 17 a 20:30 hs, con servicio de cena los viernes y sábados. Los domingos abre desde el mediodía con brunch y merienda.

A metros del Barrio Chino, Pei Chen Tea Palace se convirtió en uno de los espacios más particulares para quienes buscan conocer el universo del té desde su raíz asiática. El proyecto nació en 2012 de la mano de Ryan y su socia Mei-Hsin, oriunda de Taiwán y residente en la Argentina desde hace más de 30 años.

Todo comenzó con una pregunta simple: ¿por qué no existía en el país una casa de té tradicional china? Con talleres, cursos, catas y degustaciones como punto de partida, Pei Chen empezó a construir una comunidad interesada en entender el té más allá del consumo. "La mayoría de los espacios de té se enfocan en la cultura europea, que tiene unos pocos cientos de años. Nosotros descodificamos la cultura asiática del té directo del chino mandarín", reconoció Ryan.

Desde Pei Chen aconsejan acercarse sin temor a probar distintos estilos y dejar de pensar en el té únicamente como acompañamiento de merienda. "Cada tipo de té tiene características únicas y un momento ideal para consumirse. Hay variedades más energizantes, otras más relajantes, y cambia mucho según la época del año", explicaron sus dueños.

Durante el fin de semana del 23 y 24 de mayo realizarán ceremonias estilo Tai Ji de Taiwán, además de degustaciones y catas abiertas al público. El salón funciona de martes a domingo, de 14 a 20.

La Galesa nació en 2025 cuando Lorena Castellanos Petersen y su hija Giuliana Bucciarelli encontraron antiguos cuadernos de cocina de la abuela de la familia, quien había tenido una pastelería europea en Tigre con el mismo nombre. El proyecto rescata recetas históricas de la familia mientras mantiene vivo el legado gastronómico de varias generaciones.

Estos espacios reflejan cómo el consumo de té en Argentina ha evolucionado: ya no es solo un ritual de merienda tradicional, sino una puerta hacia experiencias sensoriales, culturales y comunitarias que honran tanto las tradiciones locales como las influencias del mundo.

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