Gastronomía

Colegiales: el nuevo polo gastronómico que atrae a jóvenes y emprendedores

Con nuevas aperturas como Burdo, Smak, Felisa y Norimoto, el barrio se renueva sin perder su esencia residencial.

Redacción2 min de lectura
Colegiales: el nuevo polo gastronómico que atrae a jóvenes y emprendedores
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Colegiales vive un renacimiento gastronómico. En los últimos meses, una ola de nuevos restaurantes, cafés y bares eligió este barrio porteño para abrir sus puertas, atraídos por su perfil residencial, sus espacios verdes y la tranquilidad que aún conserva. Desde una parrilla moderna hasta un bistró polaco, las propuestas buscan captar a un público más joven que el que suele frecuentar Palermo.

“El nuestro es un proyecto familiar y estábamos todos de acuerdo en que queríamos estar por acá, nos encanta esta zona, siento que sigue siendo barrio”, cuenta la chef Lucila Rodríguez, que abrió su restaurante Burdo en una icónica esquina de Colegiales, frente a la plaza San Miguel de Garicoits. Allí, donde antes funcionó La Prometida, ofrece platos como bœuf bourguignon, cordero braseado con puré de batatas y panqueques con dulce de leche.

“Tengo 43 años y, sobre todas las cosas, me gusta la tranquilidad y Colegiales tiene eso”, destaca Max Fuzowski, politólogo polaco que a mediados de marzo abrió el bistró Smak en una casa de la calle Delgado. “Smak significa ‘sabor’ en polaco, y eso es nuestra propuesta —explica—. Es bistró y no un restorán, porque un bistró para mí es un lugar donde hay más libertad. Estoy cansado de la tendencia de la ‘experiencia’. En mi lugar quiero comida sabrosa, de alta calidad y buena onda”. Su menú, a cargo de la chef Virginia González, incluye un panchito con langostinos en manteca noisette, tártara de choclo y papas paille.

Otra de las novedades es Felisa, una versión moderna de la parrilla tradicional que abrió en marzo. Con un amplio salón, barra, cócteles y un jardín, ofrece calamares a las brasas, empanadas de carne y queso azul, y yaki-bife, de la mano del chef Gianluca Zago. También llegó Norimoto, la cadena de hand rolls, que se instaló en Virrey Avilés 3298, con menú de mediodía y take away.

En el rubro panadería, Atelier Fuerza mudó su centro de producción principal a Superí 1278 y abrió una nueva tienda con medialunas, pan de masa madre y facturas. “Después de un año entero de trabajo, finalmente Atelier Fuerza va a mudar su centro de producción principal a Superí 1278. ¿Qué significa esto? Muchas cosas. Más y mejor producción futura con un espacio más cómodo”, comentaron.

La heladería Nausicaä, clásico del barrio, también se renovó: este año mudó su local a una casona en Freire 979, donde ofrece más de 40 sabores de helados, cafetería, una librería y espacio para muestras de arte. Y Diez Treinta Restaurante, un listening bar que combina cocina, vinos y vinilos, desembarcó a fines de 2024 en Crámer 1030, con platos como berenjenas “unagi”, tataki de bife de chorizo y curry de langostinos.

Por último, Guachín, un bar de pastas creado por cuatro amigos de la infancia, abrió en Colegiales con Iñaki Mena Saravia al mando de la cocina. La oferta incluye pastas frescas y salsas caseras, en un ambiente descontracturado.

“Nos visitan vecinos, sí, pero también gente más joven”, cuentan en Smak. El barrio de los virreyes, con sus casas bajas y PH, se consolida como un destino gastronómico que apuesta por la calma y la calidad.

Fuente: Lanacion.

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