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Columna sobre EE.UU.: la nostalgia por el mundo globalizado y el cerco a Trump

Un análisis de los resultados de las elecciones de medio término y del aislamiento económico que impulsa la Casa Blanca.

Redacción••3 min de lectura
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Columna sobre EE.UU.: la nostalgia por el mundo globalizado y el cerco a Trump

Los resultados de las elecciones legislativas del 3 de noviembre en Estados Unidos reflejan la mayoritaria vocación de cambio que existe en el país y el escaso margen de maniobra que le queda a Donald Trump para continuar con su ensayo de aislamiento económico. El análisis sostiene que los comicios solo le pusieron número a un malestar que ya se venía gestando.

El texto, de carácter interpretativo, apunta contra la hostilidad política hacia los aliados históricos de Washington y contra la relación pendular con Ucrania, Rusia y China. A eso suma el rechazo popular a la intolerancia político-social del gobierno y al modo de encarar el problema iraní y los objetivos de paz en Medio Oriente.

El autor advierte que los conflictos armados por la invasión de Ucrania y la alianza del Kremlin con Irán derivan en crisis energética y alimentaria que agobian a casi todo el planeta. Menciona también el sacrificio de vidas humanas, los destrozos de infraestructura y la paralización de fuentes de trabajo en las sociedades en conflicto.

La columna recuerda que el mundo se topa por tercera vez en 96 años con los efectos de decisiones unilaterales de gobiernos estadounidenses que desconocieron sus obligaciones económicas. Cita la enmienda proteccionista Smoot-Hawley, que expandió la Crisis de 1930, y la suspensión de la convertibilidad del dólar dispuesta por Richard Nixon en 1971.

Para el autor, el problema no termina en Trump: lo que pase depende de cómo administren los atributos del poder quienes lo reemplacen. Señala que hay especialistas dentro y fuera de EE.UU. pensando qué modelo adoptará una potencia que renegó formalmente del capitalismo liberal, y que Washington devaluó el concepto de integración regional, como muestran la ruptura de negociaciones con Canadá y la compleja negociación con México.

El texto sostiene que gran parte de los analistas y de la vida empresaria son partidarios de reconstruir y modernizar las instituciones del orden liberal, incluidas las multilaterales de la globalización, como la OMC y el Fondo Monetario Internacional. Recuerda que el comercio global creció casi 50 veces desde 1947, cuando nació el sistema multilateral.

En ese punto corrige una idea difundida en el país: el GATT fue apenas un acuerdo intergubernamental que nunca se graduó de Organización Internacional de Comercio, y su mecanismo de solución de diferencias no fue obligatorio. La distinción no es formal, porque recién con la OMC, en julio de 1995 y a partir del Acuerdo de Marrakech, las medidas comerciales quedaron sujetas a derechos y obligaciones exigibles.

El gran problema que dejó paticoja a la OMC desde hace más de cinco años es la decisión estadounidense de sabotear el Órgano de Apelación. El autor valora el aporte de expertos como James Bacchus y Alan Wolff, ex director general alterno por EE.UU. de la Secretaría de la OMC.

La columna se muestra optimista sobre la posibilidad de arreglo: casi todas las naciones que aportan el 87 por ciento del intercambio global dicen estar dispuestas a reformar la OMC, mientras Estados Unidos origina el 13 por ciento de ese comercio. Propone un debate serio sobre las disciplinas faltantes para lidiar con los problemas competitivos y amortiguar de común acuerdo la oferta global de China.

El texto pide invitar a la Casa Blanca a corregir sus problemas internos elevando su bajo nivel de competitividad y a legislar con reglas equitativas. Destaca que Washington sigue siendo miembro de la OMC y acaba de ponerse al día con un retraso en sus aportes presupuestarios, aunque le falta corregir su menú de violaciones a los compromisos de política comercial.

También reclama que China, India y la Unión Europea hagan sus deberes y demuestren que desean preservar las disciplinas multilaterales. El cierre menciona una reseña publicada el 16 de octubre por Chrystia Freeland, exministra de Hacienda y de Asuntos Exteriores de Canadá, sobre un libro de su autoría dedicado a negociar en los tiempos que corren.

Por qué importa

Lo que ocurra con el comercio global y la OMC afecta el precio de los alimentos, la energía y las exportaciones argentinas. El rumbo que tome Washington tras los comicios define reglas que impactan de lleno en un país exportador.

Qué sigue

Habrá que seguir la negociación con Canadá y México, la recomposición del Órgano de Apelación de la OMC y el debate sobre las disciplinas comerciales frente a China.

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