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Japón abrió su mercado a la carne argentina y se abre una oportunidad histórica

El país asiático, que importa US$3100 millones anuales en cortes vacunos, habilitó el ingreso desde todo el territorio nacional.

Redacción••3 min de lectura
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Las buenas noticias llegan desde Japón y no hay que desaprovecharlas

El Gobierno anunció que Japón abrió su mercado a la carne vacuna argentina para todo el territorio nacional, incluida la zona libre de aftosa con vacunación. La decisión fue comunicada por el ministro de Economía, Luis Caputo, y representa un avance histórico para la cadena de ganados y carnes del país.

Japón es uno de los principales importadores de cortes vacunos a nivel global, con compras por US$3100 millones anuales. La habilitación rompe con el aislamiento que la Argentina mantenía al ser considerada un país con presencia de fiebre aftosa.

El criterio de desarrollar planes de vacunación de largo plazo con cobertura nacional y contar con un servicio sanitario que garantice la trazabilidad, como el Senasa, fue determinante para la apertura. El contraste con lo ocurrido hace 26 años, cuando el país ocultó la reaparición de la fiebre aftosa, resulta notable.

Las negociaciones con Japón comenzaron hace 20 años y se aceleraron en los últimos dos, en el marco de un gobierno dispuesto a dejar atrás los años de cuotas y prohibiciones para exportar. Fue el entonces secretario de Bioeconomía, Fernando Vilella, quien en julio de 2024 se reunió con Yoshimasa Hayashi, secretario de jefe de Gabinete del gobierno japonés, para explicarle que no había motivos para retrasar la apertura. Días después, a Vilella le pidieron la renuncia. Hayashi, en cambio, hoy es ministro de Asuntos Internos en Japón.

Más allá de estas situaciones, queda por resolver la cuestión del negocio. Los especialistas explican que la Argentina tiene aranceles más elevados para ingresar que los principales proveedores de Japón, Estados Unidos y Australia. Es parte del déficit histórico del país, que durante décadas tuvo gobiernos refractarios a la firma de acuerdos de libre comercio.

La aprobación sanitaria de Japón es crucial para obtener el ingreso a otro destino altamente codiciado: Corea del Sur. En definitiva, se está accediendo a los países de mayor crecimiento económico de las últimas décadas. Aunque China sigue siendo el mercado principal para la oferta exportadora argentina, la diversificación permite una mayor autonomía comercial que la dependencia de unos pocos destinos. Además, posibilita organizar la actividad productiva de acuerdo con los requerimientos de cada segmento de la demanda.

La cadena de ganados y carnes está en un círculo virtuoso, dentro de un contexto de transformación que, como suele ocurrir con los procesos de cambio, presenta traspiés. Esto se comprueba por las dificultades que tienen los frigoríficos que se especializan en el mercado interno, por la caída del consumo y los problemas de rentabilidad de los feedlots, entre otros. Pese a que el Gobierno eliminó las restricciones al comercio y a las exportaciones de carne, todavía mantiene la vigencia de los Derechos de Exportación (DEX), mal llamados retenciones, a la carne de novillo. El presidente Javier Milei dejó pasar una oportunidad en la Exposición Rural de Palermo a fin de julio pasado de anunciar la eliminación de una de las restricciones que todavía persisten.

No obstante, las señales son favorables. Un informe de la Fundación Mediterránea-Ieral señala que “el aumento del peso medio de la res, las primeras señales compatibles con una retención de vientres y el récord alcanzado por las exportaciones constituyen datos favorables para la eficiencia, la capacidad productiva futura y la inserción internacional de la cadena”. El contexto es el del aumento de la demanda global de proteínas animales de alta calidad y valor como la carne vacuna.

En definitiva, las señales que se suceden son de previsibilidad de mediano y largo plazo, lo que tantas veces propuso la cadena ante distintos gobiernos y en pocas oportunidades logró.

Por qué importa

La apertura del mercado japonés le da a la Argentina acceso a uno de los mayores importadores de carne del mundo y diversifica sus destinos de exportación, reduciendo la dependencia de China. Para la cadena de ganados y carnes, implica previsibilidad y oportunidades de crecimiento.

Qué sigue

Queda pendiente resolver la cuestión arancelaria: la Argentina enfrenta tasas más altas que Estados Unidos y Australia para ingresar a Japón. Además, la aprobación sanitaria es clave para avanzar hacia Corea del Sur, el próximo objetivo comercial.

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