Arquitectura

La Bienal de Arquitectura de Buenos Aires cumple 20 años con 15 muestras y más de 50 charlas

La muestra "Habitar" abre este viernes en el Museo Nacional de Bellas Artes y da inicio a un mes de exposiciones y conferencias en varias sedes porteñas.

Redacción2 min de lectura
De una “casa libélula” a una “escuela mirador”: múltiples formas de habitar el mundo

Una casa con forma de libélula en el delta del Paraná, una "escuela mirador" en Perú, una biblioteca privada abierta al público sobre el río y una residencia de artistas en los acantilados de Chapadmalal. Esos proyectos, presentados por 85 estudios de distintos países, integran la muestra Habitar, que se inaugura este viernes en el Museo Nacional de Bellas Artes y marca la largada de la 20ª edición de la Bienal Internacional de Arquitectura de Buenos Aires.

El encuentro se extenderá hasta fines de octubre con quince exposiciones distribuidas en varias sedes de la ciudad y más de cincuenta conferencias con entrada libre y gratuita. La dirección de esta edición aniversario está a cargo de Julia Converti.

Entre los cuarenta invitados internacionales se destaca el chileno Smiljan Radić, ganador del Premio Pritzker 2026, que ofrecerá una de las conferencias del Foro Internacional entre el lunes 5 y el sábado 10 de octubre en el auditorio de la Asociación Amigos del Bellas Artes.

El circuito incluye sedes históricas como el Centro Cultural Recoleta, además de la Biblioteca Nacional, el Museo Nacional de Arte Decorativo, el MARQ y la Casa Victoria Ocampo. A esas locaciones se suman diez programas asociados en otros puntos de la ciudad.

El Premio Bienal a la Trayectoria será para Marta Minujín, en reconocimiento a "una obra que desafía los límites entre arte, arquitectura y espacio público". La artista recibirá la distinción por sus intervenciones urbanas, que según la organización transformaron la manera de habitar la ciudad.

La historia del encuentro se remonta cuatro décadas atrás, cuando Jorge Glusberg impulsó la primera edición. "En estos cuarenta años pasamos tantas situaciones en el país, que en algunos momentos nos planteamos si tenía sentido continuar. Siempre la respuesta fue sí, porque el legado de Jorge fue: 'Sí, hay que hacer'", recordó el arquitecto Carlos Sallaberry.

"Le gustaba la competencia y quería ver si podíamos ser mejores que la Bienal de Venecia o la de San Pablo", agregó Sallaberry sobre el fundador.

Matías Glusberg, hijo de Jorge e integrante del comité ejecutivo, repasó los orígenes del proyecto. "Era un trabajo mucho más artesanal. La idea siempre fue mostrar arquitectura en espacios públicos, como el Teatro San Martín y el Centro Cultural Recoleta", explicó. Por esos años, Clorindo Testa, Justo Solsona y Mario Roberto Álvarez eran tres pilares de la muestra.

Amelia, madre de Matías, contó que en aquel entonces se levantaban a las cuatro de la madrugada para preparar la bienal y que era frecuente que su hijo se quedara dormido en algún rincón. "Él mamó de chico lo que es ser arquitecto", aseguró.

Por qué importa

La bienal consolida cuatro décadas de arquitectura en espacios públicos porteños y pone el foco en nuevas formas de habitar el territorio, desde el delta hasta los acantilados. Es una vidriera gratuita para el público general y un termómetro del debate disciplinario actual.

Qué sigue

El Foro Internacional se desarrolla del lunes 5 al sábado 10 de octubre en la Asociación Amigos del Bellas Artes, con Smiljan Radić entre los oradores. La programación completa se extiende hasta fines de octubre en las distintas sedes.

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