Historia

La locomotora 3925 revivió el primer tren a Mar del Plata a 140 años de su llegada

Restaurada pieza por pieza por el Ferroclub Argentino, la histórica máquina llegó tras casi 20 horas de viaje y convocó a miles de personas en la Estación Ferroautomotora

Redacción••3 min de lectura
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Humo negro y vapor: la centenaria locomotora “39 Grande” evocó la llegada del primer tren a Mar del Plata hace 140 años

MAR DEL PLATA.- La locomotora 3925 volvió a anunciar su llegada a estas playas con la bocanada de humo negro y vapor que mueve sus motores, recuperados tras 17 años de trabajo por un grupo de apasionados del ferrocarril. Este sábado, después de un viaje de casi 20 horas desde los talleres de Remedios de Escalada, la máquina se convirtió en la protagonista de la celebración por el 140° aniversario del arribo del primer tren a Mar del Plata.

Miles de personas pasaron durante el día por la Estación Ferroautomotora para conocer la formación, que llegó con ocho vagones que el público también pudo visitar. Cinco pertenecen al Museo Ferroviario y tres son de pasajeros: dos de calidad pullman y uno semi pullman.

Conocida como “La 39 Grande” por su porte y capacidad de carga, la locomotora luce como recién salida de fábrica, con sus chapas de bronce que exhiben la marca The Vulcan Foundry y su origen inglés, en talleres de Lancashire. Tuvo una prueba de fuego hace un mes hasta la estación de Dolores y ahora completó la travesía hasta la costa.

Martín Campbell, gestor del proyecto desde el Ferroclub Argentino, llegó al comando de la máquina y afónico de tanto contar la alegría por el sueño cumplido. “Siempre el objetivo es tener una máquina que pueda salir a la vida sin la exigencia de cumplir un horario pero que se mueva a ritmo lógico”, contó sobre el deseo de ponerla en movimiento más seguido, en viajes especiales.

La locomotora hizo su primer viaje a Mar del Plata en 1926 y formaba parte del recorrido que vinculaba a esta ciudad con Bahía Blanca. “Hace 100 años se hizo aquí mismo un festejo similar por la llegada de esta máquina como novedad para reemplazar a otra que está acá, frente a la estación, como reliquia”, explicó Campbell.

Entre los visitantes se destacó Juan Carlos Guimaraes, de 85 años, que se presentó con una foto en mano: se la había tomado en esa misma máquina hace 60 años, cuando era foguista. “Es un milagro que esté aquí, andando todavía”, dijo después de un largo rato de charla con la gente del Ferroclub Argentino.

“Es un viaje en el tiempo, es hermoso que los chicos lo puedan vivir”, contaron Bernardo y Juani, padre e hijo, que recorrieron los coches. Entre ellos había uno considerado oficial, encargado por Juan Domingo Perón durante su gestión presidencial. Aunque no lo utilizó, tuvo un pasajero más que destacado: Juan Pablo II, que en su visita a la Argentina de 1982 lo usó para un recorrido que atravesó el conurbano y llegó hasta Luján. Su sillón está distinguido y sobre los laterales hay una exposición de fotos de aquel momento.

El viaje se inició a las 20 del viernes y arribó a la Estación Ferroautomotora local a las 10 del sábado, con una escala de cinco horas en Maipú. El rendimiento fue satisfactorio, sin contratiempos para una máquina que promete tener varios viajes más en su horizonte.

“Se usaba petróleo crudo en sus orígenes y ahora se usa con cualquier combustible líquido, aceite quemado por ejemplo”, detalló Campbell, conforme con un proyecto que se llevó adelante “ad honorem”, con mano de obra de gente que trabaja de otra cosa. Varios de los integrantes de esta causa no son ferroviarios, son maquinistas navales.

La recuperación encontró acompañamiento de Ferrocarriles Argentinos y del gremio La Fraternidad, pero se motorizó con esfuerzos y recursos propios. Para sumar fondos se dispuso un stand en el andén donde los visitantes pudieron adquirir almanaques, postales y otros souvenires referidos a la historia del ferrocarril y del Ferroclub Argentino.

El primer tren llegó a Mar del Plata en septiembre de 1886 y aseguraba un viaje más cómodo y pronto para las familias de la aristocracia que empezaban a elegir estas playas para instalarse cada verano. El recorrido demoraba casi 10 horas y disponía de vagones para cargar baúles con vestuario, vajilla y muebles para más de tres meses, además de espacios para carruajes y caballos.

Por qué importa

La restauración de una pieza ferroviaria centenaria revaloriza la historia del tren que conectó a Mar del Plata con Buenos Aires y moviliza a una comunidad que reclama más viajes especiales. El evento también reactivó el interés turístico y patrimonial en torno al ferrocarril.

Qué sigue

El Ferroclub Argentino busca poner la locomotora en movimiento con más frecuencia en viajes especiales, aunque sin la exigencia de un horario fijo. El acompañamiento de Ferrocarriles Argentinos y La Fraternidad podría definir nuevas salidas en los próximos meses.

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