Gastronomía

Lula: el nuevo bistró familiar en Villa Ortúzar que apuesta al mar y las pastas

Con cocina a la vista, velas y manteles blancos, este proyecto de Sacha Hamra y el chef Teo Valentini ofrece una propuesta estacional que cruza sabores de España e Italia.

Redacción2 min de lectura
Lula: el nuevo bistró familiar en Villa Ortúzar que apuesta al mar y las pastas
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Un nuevo bistró familiar abrió sus puertas en Villa Ortúzar y ya se ganó un lugar entre los amantes de la cocina mediterránea. Lula, ubicado en Estomba 991, es el sueño compartido de Sacha Hamra y su sobrino, el chef Teo Valentini. El local, que comenzó a funcionar en septiembre de 2025, busca recrear la atmósfera de un comedor hogareño con una carta que cambia según la estación.

El nombre del restaurante es un homenaje a la hermana de Teo y sobrina de Sacha, que vive en el exterior. El menú, con una veintena de platos, se enfoca en productos de mar, pastas artesanales y vegetales, con influencias de España e Italia. La cocina a la vista y la barra baja permiten a los comensales observar el trabajo de los cocineros.

El espacio tiene capacidad para 28 cubiertos en el interior y 12 en la vereda, protegidos por el techito de la ochava. La fachada conserva pintura descascarada y grafitis, en sintonía con la estética urbana del barrio, mientras que el interior apuesta por paredes blancas, luces tenues y velas.

“En Lula pensamos la carta en base a lo que nos gustaría encontrar si vamos a comer a un restaurante”, explicó Teo Valentini. El chef, que se formó en cocinas de Europa, busca platos intensos y complementarios, con técnicas tradicionales y mínima intervención. Los crudos de mar, como sashimi y tiradito de pesca fresca, son los preferidos en el tapeo inicial.

Entre las pastas se destacan los agnolotti de ricota, dátiles y avellanas, servidos con manteca y queso reggianito. El Atlántico se hace presente en los chipirones a la lionesa con papas fritas y nduja crocante, el calamar entero a las brasas y la pesca entera a la parrilla con alcaparras, ajo y perejil. Las guarniciones incluyen repollitos de Bruselas con miel picante e hinojo a la plancha con quinotos encurtidos.

Los postres mantienen la línea simple: un cremoso de chocolate con aceite de oliva, sal y tahini, y una opción de quesos de cabra y vaca con higos y zapallos en almíbar. La sugerencia estacional son los membrillos en almíbar con crema ácida y avellanas tostadas. La carta de vinos ofrece 20 etiquetas de pequeñas bodegas de todo el país.

Algunos domingos, Lula organiza eventos diurnos con pasta de autor, que se anuncian por redes sociales. El restaurante atiende de martes a sábados desde las 20.

Fuente: Lanacion.

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