Jardinería

Martha Stewart, a los 85 años: en qué gasta sin culpa y por qué lo considera su mayor alegría

La empresaria estadounidense reveló que no le importa invertir dinero en plantas y árboles, una pasión que heredó de su padre durante la Segunda Guerra Mundial.

Redacción••2 min de lectura
Compartí esta nota:
A los 85 años, Martha Stewart revela en qué gastará dinero siempre: “Me da más alegría que cualquier otra cosa”

A los 85 años, Martha Stewart tiene claro cuál es el gasto que no le genera ninguna culpa: comprar plantas y árboles. La empresaria estadounidense aseguró que destinar dinero a sus espacios verdes le produce una satisfacción que no encuentra en ninguna otra actividad y que esa afición la acompaña desde la infancia.

La revelación ocurrió durante una conversación con Richard Christiansen, fundador de Flamingo Estate, en el marco de la presentación del libro Flamingo Estate Pleasure Principles: An Almanac from the Garden. El encuentro se realizó el viernes 18 de septiembre en el 92NY, en Nueva York.

Al hablar de sus finanzas personales, Stewart admitió que suele darse gustos cuando se trata de incorporar vegetación a sus propiedades. Según contó, su gerente le acerca numerosas facturas por la compra de ejemplares y en ocasiones ella misma debe revisar las cuentas para identificar a qué planta corresponde cada desembolso.

Pese al volumen de esos gastos, la referente del estilo de vida dejó una definición contundente: “Eso me da más alegría que cualquier otra cosa”. Christiansen coincidió con esa valoración y contó que él suele pedir una planta como regalo para cumpleaños y otras celebraciones, porque esos obsequios quedan asociados a quien los entregó.

Consultada sobre cómo empezar a cultivar, Stewart reconoció que todavía comete errores al cuidar los jardines, huertos e invernaderos de sus propiedades. Por eso recomendó arrancar con proyectos pequeños, informarse y aceptar que los resultados no siempre serán los esperados.

“Empieza poco a poco. Investiga. No te preocupes por los errores, porque vas a cometer muchos”, señaló la empresaria, y aconsejó incorporar alguna especie que resulte atractiva para comprobar si puede prosperar. Esa curiosidad guía sus propios proyectos: este año celebró su mayor cosecha de alcachofas, además de frambuesas doradas, frambuesas moradas y grosellas.

El vínculo de Stewart con el cultivo nació durante su infancia, cuando su padre le transmitió ese interés. Su familia mantenía un huerto para aportar alimentos destinados a las tropas durante la Segunda Guerra Mundial, una experiencia que marcó su acercamiento temprano a la práctica.

Décadas después, ese hábito sigue presente en su rutina. En su finca de 63 acres (unas 25,5 hectáreas) en Maine, dedica parte de cada jornada al cuidado de los espacios exteriores y define toda el área como su “jardín del amor”.

Además del disfrute personal, Stewart relaciona el cultivo con una mayor atención a la alimentación y el bienestar. Según explicó, producir parte de lo que se consume permite conocer su procedencia y acompaña el interés creciente por la longevidad y el envejecimiento saludable. “Realmente me encanta la jardinería y le dedico un rato cada día. Es una sensación increíble”, resumió.

Por qué importa

La declaración de Stewart instala el vínculo entre jardinería, alimentación y envejecimiento saludable, un tema que gana terreno entre quienes buscan hábitos sostenibles. Su caso muestra cómo una afición de infancia puede sostenerse durante décadas.

¿Te gustó esta nota?

Recibí lo más importante del día en tu correo. Sin spam, con opción de baja siempre.

Más en Jardinería