Gastronomía

Pinot Noir: la cepa de los vinos más caros del mundo que conquista a la Argentina

Su consumo local creció casi 100% en diez años, mientras los productores encuentran terruños ideales para lograr ejemplares de alta gama.

Redacción3 min de lectura
Pinot Noir: la cepa de los vinos más caros del mundo que conquista a la Argentina

El Pinot Noir, la variedad que da vida a los vinos más caros y codiciados del planeta, celebra su día internacional el 18 de agosto. En la Argentina, su consumo creció un 99,3% en la última década, según datos del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), un fenómeno que contrasta con la lenta expansión de sus viñedos.

La superficie plantada con esta cepa pasó de 1.921 hectáreas a 2.023 hectáreas en diez años, un incremento de apenas 5,3%. Sin embargo, el interés de los consumidores locales no deja de crecer, impulsado por una calidad cada vez más destacada.

“Lo que distingue al Pinot Noir es que, cultivada en el lugar indicado y con la interpretación adecuada, es una variedad capaz de alcanzar niveles excepcionales de complejidad, delicadeza, fineza y elegancia”, afirma Juan Pablo Murgia, gerente enológico de Rutini Wines.

Esa reputación se forjó en gran medida en la Borgoña francesa, donde sus Premiers Crus se cuentan entre los vinos más caros del mundo. De hecho, la botella de vino vendida a mayor precio hasta la fecha fue un Domaine de la Romanée Conti 1945, que en una subasta realizada en abril en Nueva York alcanzó el récord de US$812.500.

En la Argentina, el Pinot Noir todavía representa una porción mínima de la producción de tinto: hay 2.023 hectáreas plantadas, frente a las 46.890 hectáreas de Malbec, es decir, apenas el 1% del total de vid del país. Además, como señala Matías Ciciani Soler, enólogo de Escorihuela Gascón, “la mayoría del Pinot Noir plantado en la Argentina está pensado para hacer vinos espumosos”.

Pero esa escasez relativa se contrapone con un lugar cada vez más destacado en las preferencias de los consumidores. ¿Qué hay detrás de ese creciente interés? No hay una respuesta única, pero los productores coinciden en que la clave está en encontrar los terruños adecuados.

Thibaut Delmotte, enólogo francés que desde hace 20 años elabora vinos en Bodega Colomé, en Salta, destaca la libertad que tiene la Argentina para plantar variedades en cualquier región, a diferencia de países como Francia, donde las zonas vitícolas están estrictamente reguladas. “Aquí tenemos la suerte de tener la libertad de plantar lo que queremos, donde queremos”, opina.

Esa libertad permitió a Delmotte plantar Pinot Noir a 3.100 metros de altura, en la ladera de una montaña en los Valles Calchaquíes, un lugar hasta hace poco impensado. “Ahí encontramos excelentes condiciones de insolación pero sobre todo un clima frío, que es lo que permite desarrollar un Pinot con tipicidad varietal”, agrega. El resultado es un vino que cosecha altos puntajes de la crítica internacional.

La búsqueda de climas fríos con buena insolación también explica el éxito de otras regiones argentinas: la Patagonia, las zonas más elevadas de Mendoza como el Valle de Uco, y la costa bonaerense.

“El Valle de Uco ofrece condiciones excepcionales, especialmente en los lugares más fríos y de mayor altura. También la latitud sur resulta muy interesante; El Cepillo [al extremo sur del Valle de Uco], por ejemplo, es para nosotros uno de los lugares con mayor potencial y donde estamos apostando para desarrollar grandes Pinot Noir de calidad en el futuro”, cuenta Murgia.

“En la Argentina estamos haciendo grandes vinos de Pinot Noir: frescos, fáciles de beber, con una fruta bien roja y una boca muy agradable”, agrega Ciciani.

Para quienes quieran descubrir este mundo, hay una amplia oferta de etiquetas a diferentes precios. En Mendoza, que concentra el 75% de la superficie plantada, se pueden encontrar desde Cuchillo de Palo ($20.500) hasta Salentein Cornelie (el box con los tres clones: $350.000), pasando por Luigi Bosca Insignia ($23.250), La Celia Elite ($33.350), Pulenta Estate ($35.000), Escorihuela Gascón Pequeñas Producciones ($40.000), Rutini Colección ($46.400), Alma Mater ($50.400) y Domaine Nico La Savante ($83.100).

En el norte del país, se destacan El Esteco Blend de Extremos ($13.076) y Colomé Altura Máxima ($95.000). En el sur, Fin Del Mundo Organic Vineyards ($18.200), Araucana Río de los Ciervos ($44.100) y Otronia 45° Rugientes ($52.000). Y en la costa bonaerense, Trapiche Costa & Pampa ($31.534).

Beber con moderación. Prohibida su venta a menores de 18 años.

Fuente: Lanacion

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.

Más en Gastronomía