Medio Ambiente

El río Klamath recuperó 640 km de hábitat tras la mayor demolición de represas del mundo

Cuatro represas construidas hace más de un siglo en Oregón y California fueron removidas en 2024 y el salmón Chinook volvió al 88% de su área histórica.

Redacción••2 min de lectura
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El río Klamath recuperó 640 km de hábitat tras la mayor demolición de represas del mundo

La demolición de cuatro represas sobre el río Klamath, en el sur de Oregón y el norte de California, completada en 2024, reabrió 640 kilómetros de hábitat para el salmón Chinook (Oncorhynchus tshawytscha). En dos años, la especie volvió a ocupar el 88% de su área de distribución histórica, según un estudio publicado en la revista Nature. Se trata de la mayor remoción de represas de la historia de Estados Unidos.

Las estructuras Iron Gate, Copco N.º 1, Copco N.º 2 y J.C. Boyle interrumpieron durante más de un siglo la migración de los peces hacia el océano Pacífico. El Klamath fue uno de los principales ríos salmoneros de la costa oeste y su recuperación se concretó tras años de negociaciones entre pueblos indígenas, organizaciones ambientalistas, agencias públicas y la empresa PacifiCorp.

El trabajo científico advierte que la eliminación de las represas no resuelve todos los problemas ambientales de la cuenca. La calidad del agua, las temperaturas, el caudal, las enfermedades y las condiciones de las zonas de desove pueden influir en el éxito reproductivo de la especie.

Para determinar si la recuperación será duradera, los biólogos deberán estudiar la reproducción, la supervivencia de las crías y la evolución de las poblaciones en los próximos años. Algunos sectores aguas abajo de la antigua represa Iron Gate acumularon sedimentos que perjudicaron la calidad del hábitat, un cambio que pudo empujar a los peces a buscar mejores condiciones río arriba.

El artículo también destaca el impacto para las comunidades indígenas de la cuenca. Desde 2019, antes de la demolición, integrantes de la tribu Yurok recorrieron bosques, praderas y riberas para recolectar semillas de especies autóctonas. Ese material se cultivó en viveros y centros especializados para contar con millones de plantas listas una vez que los embalses quedaran sin agua.

Los resultados del Klamath ofrecen información relevante para otros proyectos que buscan recuperar ríos fragmentados por infraestructuras humanas. La experiencia demuestra que algunas especies migratorias pueden responder con rapidez cuando vuelven a acceder a territorios de los que habían sido excluidas, un fenómeno que se observa en otros casos de pérdida acelerada de glaciares y de restauración de ecosistemas dañados.

Sin embargo, cada río presenta condiciones diferentes y los resultados no pueden trasladarse automáticamente a otros ecosistemas. La recuperación dependerá de factores como la calidad del hábitat, la disponibilidad de zonas de reproducción y las condiciones ambientales.

Por ahora, la investigación proporciona una referencia para medir los cambios posteriores a la retirada de las represas y seguir la evolución de las poblaciones. El caso del Klamath muestra que eliminar una barrera física puede abrir una oportunidad de recuperación ecológica mucho más amplia que el tramo directamente afectado por la obra. La cuestión pendiente será comprobar si el regreso de los salmones se traduce también en poblaciones más saludables y estables a largo plazo.

Por qué importa

El caso demuestra que las especies migratorias pueden recuperarse rápido cuando recuperan el acceso a sus territorios, y ofrece un modelo para otros ríos fragmentados por represas en el mundo.

Qué sigue

Los biólogos deberán seguir la reproducción, la supervivencia de las crías y la evolución de las poblaciones para comprobar si la recuperación se sostiene en el largo plazo.

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