Salud

Rusia cerró el seguimiento de los contactos de la científica muerta en un laboratorio antiplaga de Siberia

Las autoridades de Irkutsk informaron que casi 5000 análisis no detectaron patógenos peligrosos y descartaron un riesgo epidémico tras la muerte de Darya Shipilova.

Redacción••3 min de lectura
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Rusia cerró el seguimiento de los contactos de la científica muerta en un laboratorio antiplaga de Siberia

Rusia informó que completó el seguimiento sanitario de todas las personas que estuvieron en contacto con una trabajadora de laboratorio de 28 años que murió en un instituto de investigación de la peste en Siberia. Las autoridades señalaron que casi 5000 análisis no detectaron patógenos peligrosos y descartaron la presencia de una enfermedad infecciosa.

El gobernador de Irkutsk, Igor Kobzev, precisó que la mujer, identificada como Darya Shipilova, murió el 2 de octubre por una “neumonía adquirida en la comunidad”. Según indicó, todos los contactos completaron el seguimiento médico sin que se registraran contagios.

“En medio de un intenso escrutinio mediático, los especialistas investigaron a fondo la situación. Fue una prueba, pero la superamos”, afirmó Kobzev. El funcionario sostuvo además que “se han aplicado todas las medidas preventivas en la región” y que la situación sanitario-epidemiológica en Irkutsk y en la localidad de Shélejov es estable.

Las autoridades rusas no confirmaron que Shipilova haya muerto de peste. Señalaron que estaba vacunada y que tenía inmunidad frente a las infecciones peligrosas con las que se trabajaba en el instituto, y que no se encontraron en su cuerpo microorganismos relacionados con su trabajo. El caso, de todos modos, generó medidas de cuarentena y preocupación en Shélejov, una ciudad de menos de 50.000 habitantes en la región de Irkutsk.

Oksana, una mujer embarazada de 35 años que estuvo bajo observación durante cuatro días en el hospital local, contó que se impidió a los pacientes entrar o salir después de la muerte. “Ya no sé a quién creer ni a quién hacer caso”, declaró. “He leído que se trataba de una especie de neumonía indeterminada o de Covid, algo así. Para ser sincera, ya no me creo nada”.

Otros residentes describieron el pánico de los primeros días, cuando la información oficial era escasa. Alexandra Iskalova, de 22 años y trabajadora de un centro médico, dijo que los rumores se propagaron rápido. “Durante los primeros días, la gente estaba presa de pánico total porque no había ninguna declaración oficial”, relató. Su madre llegó a llamarla alarmada por versiones que hablaban de diez muertos, sin confirmación oficial.

Para el miércoles, la preocupación en Shélejov parecía haberse calmado, con pocas personas usando mascarillas. Sin embargo, persistían las dudas sobre el origen de la enfermedad. “Da miedo”, declaró Alina, de 22 años. “Mi hermano está en primaria en un colegio. Ya es obligatorio llevar mascarilla, tienen que llevarla en todas partes. Incluso tienen derecho a no ir a clase si están realmente preocupados”.

El caso despertó la atención de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que pidió a Rusia más información sobre las pruebas de laboratorio realizadas y los patógenos investigados. Una funcionaria del organismo afirmó que querían saber qué pruebas se habían hecho y qué patógenos se habían evaluado, y planteó: “si esta persona no murió de peste, ¿cómo murió entonces?”. Rusia asegura que proporcionó a la OMS toda la información requerida según los procedimientos establecidos.

El Kremlin pidió a la población que confiara en las autoridades y criticó la difusión de lo que calificó como información falsa. La agencia sanitaria rusa afirmó que no había “riesgo epidémico” después de que casi 5000 análisis no detectaran patógenos peligrosos. El episodio también provocó una reacción del presidente estadounidense Donald Trump, quien ofreció ayuda a Rusia, una propuesta que algunos residentes de Shélejov recibieron con escepticismo.

El antecedente reciente de un laboratorio antiplaga en Siberia ya había encendido las alarmas sanitarias en la región. En ese marco, el sistema de vigilancia ruso mantiene bajo monitoreo los institutos que investigan patógenos peligrosos, un esquema que también sigue de cerca la comunidad científica internacional.

Por qué importa

El caso expuso la fragilidad de la comunicación oficial ante alertas sanitarias en zonas remotas y reactivó el debate sobre la vigilancia de laboratorios que investigan patógenos peligrosos. La OMS sigue esperando respuestas sobre la causa real de la muerte.

Qué sigue

Resta saber si la OMS recibe la información completa que pidió sobre las pruebas de laboratorio y los patógenos evaluados. La causa exacta de la muerte de Shipilova todavía no fue confirmada de manera oficial.

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