Religión

San Zacarías e Isabel: la historia de los padres de Juan Bautista y la oración para pedir ayuda

La Iglesia Católica los conmemora cada 5 de noviembre. Fueron los padres de San Juan Bautista y tíos de Jesús, y su relato aparece en el Evangelio de Lucas.

Redacción••4 min de lectura
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San Zacarías e Isabel: la historia de los padres de Juan Bautista y la oración para pedir ayuda

El Día de San Zacarías y Santa Isabel se conmemora cada 5 de noviembre según el calendario de la Iglesia Católica. La fecha honra a los padres de San Juan Bautista y tíos de Jesús, una pareja considerada santa en la tradición cristiana, igual que José y María o Ana y Joaquín. Fueron testigos de algunos de los acontecimientos más relevantes del comienzo del cristianismo.

El Evangelio de Lucas es la principal fuente sobre sus vidas. Zacarías pertenecía a una familia religiosa de la clase sacerdotal de Abías y, por esa influencia, siguió el camino espiritual hasta convertirse en sacerdote del templo de Jerusalén. Isabel era prima de la Virgen María y pariente de Aarón, hermano de Moisés.

Después de casarse, la pareja sufrió el rechazo de su entorno por no poder tener hijos. La infertilidad se leía entonces como una señal de castigo divino, y ambos cargaron con esa condena social durante años.

El relato cambia mientras Zacarías cumplía sus funciones en el templo. Al ingresar al Sancta Sanctorum, el sector más sagrado del recinto de Jerusalén, se le apareció un ángel mientras rezaba. El mensajero le anunció que su esposa tendría un hijo que se llamaría Juan.

Zacarías desconfió del anuncio: él y su mujer ya eran ancianos. La respuesta del ángel quedó registrada en el texto bíblico: "Yo soy Gabriel y estoy a las órdenes de Dios. He sido enviado para hablar contigo y darte estas buenas noticias. Pero como no creíste en mis palabras, las cuales se cumplirán a su debido tiempo, te vas a quedar mudo. No podrás hablar hasta el día en que todo esto suceda".

Zacarías quedó sin habla y poco después se enteró de que Isabel estaba embarazada. El silencio se mantuvo hasta el nacimiento de Juan, cuando recuperó la palabra.

Otro episodio central ocurrió después de la Anunciación. Tras recibir la visita del ángel Gabriel, la Virgen María decidió viajar a ver a su prima. Caminó varios kilómetros hacia Juda, una ciudad de la región montañosa ubicada a unos seis kilómetros de Jerusalén, para compartir la noticia de que sería la madre de Jesús. Ese encuentro, conocido como la Visitación, es uno de los pasajes más representados del Nuevo Testamento.

La figura de Isabel también aparece en el episodio del Magnificat, el cántico de alabanza que María pronuncia durante esa visita. La tradición católica los recuerda como modelo de fe sostenida en la espera, incluso cuando las circunstancias parecían contrarias.

Para los fieles que buscan su intercesión, la oración tradicional a San Zacarías y Santa Isabel retoma el Benedictus, el cántico que Zacarías pronunció al recuperar el habla tras el nacimiento de su hijo. Se reza para pedir ayuda en momentos de duda y para agradecer la llegada de una noticia esperada durante mucho tiempo.

Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo,
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por la boca de sus santos profetas.

El texto continúa con el anuncio de la salvación que libra a los hombres de sus enemigos y recuerda la misericordia que Dios tuvo con los padres y la alianza jurada a Abraham. La segunda parte se dirige al niño: "Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo, porque irás delante del Señor a preparar sus caminos, anunciando a su pueblo la salvación, el perdón de los pecados".

El cierre invoca la "entrañable misericordia de nuestro Dios" y pide que el sol que nace de lo alto ilumine a quienes viven en tinieblas y en sombra de muerte, para guiar sus pasos por el camino de la paz. La oración se reza completa, sin cortes, y suele acompañarse con una petición personal.

La devoción a los santos esposos se mantiene viva en parroquias de todo el país. Muchas comunidades que llevan sus nombres organizan misas y novenas en torno al 5 de noviembre, y la figura de Isabel aparece con frecuencia en grupos de mujeres que atraviesan dificultades para concebir.

Como en otras fechas del santoral, la jornada también invita a repasar el calendario litúrgico de noviembre, que en la Argentina incluye celebraciones de fuerte arraigo popular.

Por qué importa

La fecha reúne a comunidades católicas de todo el país en torno a una de las parejas fundacionales del relato cristiano. Para muchos fieles, la historia de una espera larga y una promesa cumplida funciona como referencia en momentos de duda.

Qué sigue

El calendario litúrgico sigue el 8 de noviembre con la memoria de San Godofredo y avanza hacia el cierre del año católico. Las parroquias que llevan los nombres de Zacarías e Isabel ya programan misas y novenas para la próxima conmemoración.

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