Economía Agrícola

La cosecha ya pasó su pico, pero el ingreso de camiones a los puertos sigue muy fuerte

En lo que va de septiembre llegaron 114.728 camiones con granos a puertos, fábricas y molinos, un 7,5% más que un año atrás, impulsados por el maíz y una demanda externa activa.

Redacción••3 min de lectura
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Con la cosecha ya fuera de su pico, se mantiene muy fuerte el ingreso de camiones a los puertos

El ingreso de camiones con granos a los puertos, fábricas y molinos de todo el país se mantiene en niveles altos pese a que la cosecha ya dejó atrás su pico. En lo que va de septiembre llegaron 114.728 vehículos, 7963 más que los 106.765 de igual período de 2025, un alza del 7,5%, según datos de Williams Entregas.

El mayor salto se dio en el maíz: los arribos treparon un 88,6% interanual, de 25.491 a 48.071 camiones. Detrás aparecen el trigo, con una suba del 26,1%, y una soja que, en cambio, retrocedió un 29,4%.

La campaña 2025/26 dejó una producción récord de 157,1 millones de toneladas sobre 36,9 millones de hectáreas, según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. El maíz marcó un máximo histórico con 64 millones de toneladas. Por el clima, la recolección de ese cereal se estiró más de lo habitual y parte de las entregas se corrió hacia estos meses.

Fernando Turín, de Agroentregas, explicó que el volumen de granos alargó el período de entregas. “La campaña se ha estirado por el gran volumen que hubo de esta cosecha. Estamos teniendo valores de otros años de julio o principios de agosto, que es cuando empezaba a terminarse la cosecha. Y venimos con estos valores desde todos estos meses”, señaló.

La disponibilidad de mercadería es solo una parte de la ecuación. Javier Preciado Patiño, consultor, remarcó que hay una demanda internacional activa que empuja a la industria aceitera y a los exportadores de maíz a comprar granos. “Hay una cantidad importante de grano disponible para vender y, al mismo tiempo, un mercado global que se está moviendo y demandando. Eso hace que la industria aceitera necesite comprar y que el exportador de maíz también necesite hacerlo. Como resultado de esas dos cosas, hoy tenemos precios mejores que los de un año atrás”, afirmó.

El especialista agregó que no hay expectativas que lleven a los productores a retener mercadería. “Hoy nadie está esperando una devaluación ni que vaya a haber un dólar soja. Tampoco estamos en un mercado con una suba tan fuerte que lleve a pensar que es mejor esperar unos días para vender a un precio mayor”, sostuvo.

Dentro del mapa portuario, el Gran Rosario concentró el mayor crecimiento: recibió 79.766 camiones frente a 58.965 del año pasado, un alza del 35,3%. Allí juega a favor el nivel del río Paraná. “El nivel del Paraná está en un muy buen año, en donde los barcos pueden cargar mucho tonelaje en los buques. Y eso hace que la logística sobre Rosario sea alta”, explicó Tomás Williams, de Williams Entregas.

Los puertos del sur mostraron otra realidad. Bahía Blanca recibió 22.130 camiones, un 7,6% menos que los 23.958 del año anterior, golpeada por un conflicto salarial entre las empresas y Urgara que demoró descargas a fines de agosto. En Necochea la caída fue del 53,4%, de 18.198 a 8478 vehículos.

En soja, las ventas primarias superan las 200.000 toneladas diarias y septiembre podría cerrar cerca de 4 millones de toneladas comercializadas. La molienda de agosto fue de 4,25 millones de toneladas y se estima que septiembre rondará los 4,2 millones. Para Preciado Patiño, el ritmo es “muy bueno para lo que es un mes de septiembre, donde en general empieza a declinar”.

Los embarques también reflejan una demanda externa firme: se estima que septiembre cerrará con unas 2,9 millones de toneladas de harina de soja y 3,8 millones de toneladas de maíz. “Los negocios están funcionando para los principales productos. Los dos principales complejos, soja y maíz, están andando muy bien”, resumió el consultor.

Por qué importa

El flujo sostenido de camiones a esta altura del año confirma que la comercialización de la cosecha récord se reparte de forma más pareja entre los meses, sin necesidad de medidas extraordinarias. Impacta en la logística, los puertos y el ingreso de divisas por exportaciones.

Qué sigue

Habrá que ver si el ritmo se mantiene en octubre, cuando la molienda y los embarques suelen empezar a declinar. También queda pendiente cómo evoluciona el nivel del Paraná y si se repiten conflictos gremiales en los puertos del sur.

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