Vivienda

La crisis de la vivienda sacude a Europa: protestas, expropiaciones y un nuevo mapa político

El caso de Maricarmen en Madrid y el triunfo de Die Linke en Berlín muestran cómo el acceso a la vivienda se convirtió en el eje de una crisis que atraviesa el continente.

Redacción••3 min de lectura
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La crisis de la vivienda, un fantasma que recorre Europa y amenaza con ser cada vez más explosivo

La crisis por el acceso a la vivienda se transformó en un tema explosivo en Europa. Lo demuestran el resonante avance de la izquierda radical en Berlín y la indignación por el caso de Maricarmen Abascal en Madrid, que derivó en movilizaciones masivas y en una reacción del gobierno español.

La mujer de 87 años fue desalojada por la fuerza de su casa, lo que desató un acampe en la Puerta del Sol y una ola de protestas. No solo logró volver a su departamento del barrio de Retiro: el gobierno socialista de Pedro Sánchez propuso un decreto de emergencia habitacional, bautizado “Maricarmen”, que lo puso al borde del abismo político.

El reclamo traspasó fronteras. En las protestas por el caso Maricarmen, convertido en símbolo internacional, participaron activistas de otros 20 países, entre ellos Irlanda, Alemania, Portugal, Francia, Gran Bretaña, Grecia, Rumania y Suiza.

El 20 de septiembre, el partido de extrema izquierda alemán Die Linke, que dos años atrás estaba en sus mínimos históricos, superó todas las expectativas. Con la jurista Elif Eralp, hija de refugiados turcos, al frente, obtuvo el 25% de los votos y se impuso ante la Unión Demócrata Cristiana del canciller Friedrich Merz, que cosechó el 20%. Quedó en condiciones de gobernar la capital de la tercera economía mundial.

Eralp, de 45 años y comparada con el alcalde neoyorquino Zohran Mamdani, agradeció a los voluntarios de una campaña enfocada en la crisis de vivienda de Berlín, donde los alquileres crecieron casi un 70% en la última década. Su propuesta incluye una serie de expropiaciones.

El problema no es exclusivo de Berlín. Un mercado enloquecido, la falta de empleo, los trabajos precarios y los salarios cada vez más bajos vuelven imposible alquilar para una gran mayoría de europeos, sobre todo jóvenes, en ciudades como Roma, Milán, Madrid, Barcelona, Bruselas o Lisboa.

“Es el resultado de una combinación de múltiples factores económicos, sociales e institucionales que se refuerzan mutuamente: el fuerte aumento de los precios de la vivienda y el crecimiento exponencial de los alquileres turísticos de corta duración han reducido drásticamente la oferta disponible”, explica un informe de Franet, la red de investigación de la Agencia para Derechos Fundamentales de la Unión Europea.

“Por otro lado, existe un descenso crónico y progresivo de la inversión en vivienda pública y una insuficiencia de las políticas de apoyo financiero vigentes desde hace tiempo”, añade el documento.

Según Eurostat, los precios de las viviendas en el Viejo Continente se dispararon un 53% entre 2010 y 2024, mientras que los alquileres aumentaron un 25%.

Como ya ocurrió en 2022, en Italia volvieron las protestas de los estudiantes universitarios. Al comienzo de las cursadas, los alumnos “fuori sede” acampan frente a sus facultades en Milán, Parma y Palermo para rechazar los precios que deben pagar por un cuarto. “Expropiemos a los superricos”, se leía en una pancarta en la Universidad Federico II de Nápoles.

En septiembre, diversas organizaciones lanzaron la “Iniciativa Ciudadana Europea”, que busca reunir 1,2 millones de firmas en toda la UE para exigir nuevas leyes que hagan la vivienda asequible, sostenible y justa. “Si 1 millón de personas de toda la UE firman, la Comisión Europea está obligada a responder. Exigimos el derecho a la vivienda”, plantean en su página.

La preocupación llegó hasta el Vaticano. Al responder una pregunta de un periodista español durante el vuelo de regreso a Roma desde Francia, el papa León XIV se refirió a la emergencia. “¿Cuál es el problema en un sistema que permite que una anciana, además con discapacidad o con alguna dificultad, sea echada de su casa? La Iglesia habla mucho del descarte y habla también de justicia”, dijo.

Por qué importa

El acceso a la vivienda dejó de ser un problema local para convertirse en un eje electoral y de protesta en toda Europa. El avance de Die Linke en Berlín y la reacción del gobierno español muestran que el tema puede reordenar el mapa político del continente.

Qué sigue

La Iniciativa Ciudadana Europea busca reunir 1,2 millones de firmas para obligar a la Comisión Europea a responder. En Berlín, Die Linke quedó en condiciones de gobernar y deberá definir si avanza con las expropiaciones prometidas.

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