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Por qué censuraron un clásico nudista de los años 50 por estar ambientado en la Luna

La película Nude in the Moon fue prohibida en Nueva York no por sus desnudos, sino por un tecnicismo: mostrar cuerpos sin ropa en una colonia terrestre estaba permitido; hacerlo en la Luna, no.

Redacción••2 min de lectura
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Por qué censuraron un clásico nudista de los años 50 por estar ambientado en la Luna

En los años 50, más de dos décadas antes de que Garganta Profunda cambiara el entretenimiento para adultos, surgió en Estados Unidos un género barato y rentable: las nudies, películas de nudismo sin sexo explícito que transcurrían en comunas donde todos iban desnudos. Estaban destinadas a cines para adultos y se anunciaban con la frase "Nunca verás esto en televisión".

El género creció más allá de los 60 y tuvo a una mujer entre sus primeras directoras: Doris Wishman, que aprovechó la aprobación de la exhibición de este tipo de films en Nueva York para rodar su primera cinta con apenas 10.000 dólares. Aquel debut, Hideout in the sun, fue un éxito y la llevó a encarar de inmediato una segunda producción.

Esa secuela fue Nude in the Moon, una película de ciencia ficción de bajo presupuesto basada en una idea insólita: en la Luna vive una raza de mujeres en topless comandadas por una reina con poderes telequinéticos. El film se rodó en Coral Castle, en Florida, y casi no tiene decorados que simulen el paisaje lunar.

La película fue censurada de inmediato, pero no por los desnudos ni para evitar la polémica. La prohibición en Nueva York se decidió por un tecnicismo: una cosa era mostrar desnudos en una colonia nudista y otra hacerlo en una película de fantasía ambientada en una colonia nudista en la Luna. La distinción administrativa terminó pesando más que cualquier consideración moral.

Wishman había demostrado que el género podía ser rentable con muy poco dinero. Títulos como El Inmortal Sr. Teas, Eve and the Handyman, Diary of a Nudist y Babes in the Woods formaron parte de un catálogo que se extendió durante años. Con el correr de la década, el interés del público por estas producciones se diluyó y abrió paso al porno duro.

El episodio dejó una curiosidad que todavía se recuerda: la censura no apuntó al cuerpo desnudo sino al escenario donde se lo mostraba. La Luna, en plena carrera espacial, era un territorio que las autoridades neoyorquinas no estaban dispuestas a ceder a la ficción nudista.

Por qué importa

El caso muestra cómo la censura de la época operaba sobre formalismos más que sobre el contenido: el mismo desnudo era aceptable en una comuna terrestre e inadmisible en la Luna. Un antecedente curioso de los debates actuales sobre qué se puede mostrar y dónde.

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