Vivienda

Massachusetts vota si permite casas en terrenos de 465 metros cuadrados

La Pregunta 7, que se define el 3 de noviembre, habilitaría viviendas unifamiliares en lotes más chicos para atacar el déficit habitacional.

Redacción••3 min de lectura
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Massachusetts vota si permite casas en terrenos de 465 metros cuadrados

Los votantes de Massachusetts definirán el 3 de noviembre si aprueban la Pregunta 7, una iniciativa que autoriza la construcción de viviendas unifamiliares en terrenos de menor tamaño, de unos 465 metros cuadrados (5000 pies cuadrados). El objetivo es reducir el déficit habitacional en ese estado del noreste de Estados Unidos, donde el precio del suelo limita el acceso a la primera casa.

La propuesta exige que la parcela tenga 50 pies de frente (unos 15 metros) sobre una vía pública y conexión a las redes de agua y cloacas. La medida llegó a la boleta porque las cámaras legislativas no la votaron antes del 6 de mayo, y forma parte de las nueve preguntas vinculantes que los ciudadanos resolverán en las urnas.

La norma conserva la potestad de los municipios para regular la altura de las casas, la distancia entre propiedades y los estacionamientos. Además, la Oficina Ejecutiva de Vivienda y Comunidades Habitables podrá publicar directrices oficiales para aplicar la regla. El debate se da en un contexto regional de presión por el suelo urbano, similar al que atraviesan otras ciudades: en Nueva York avanzan con 12.000 viviendas en Sunnyside Yard, y en Europa la crisis habitacional ya derivó en protestas y expropiaciones.

Andrew Mikula, economista jefe de vivienda del Pioneer Institute e impulsor de la propuesta, la definió como la “Dolly Parton de las preguntas de la boleta” por su amplio respaldo. “Realmente quiero enmarcarlo como un tipo de estándar básico de lo que deberíamos esperar que las ciudades y pueblos permitan en términos de nuevas viviendas en áreas metropolitanas del siglo XXI”, explicó en una entrevista.

Respecto de la viabilidad de la regla, sostuvo: “En una de las áreas más caras y con mayores restricciones de suelo de EE.UU., 5000 realmente es un requisito razonable”. Y agregó sobre el desarrollo urbano: “No contemplamos que los terrenos agrícolas se conviertan en cientos de viviendas a la vez; queremos que este sea un patrón de desarrollo bien planificado y al estilo de Nueva Inglaterra”.

Un estudio del Colegio Tisch de la Universidad Tufts estima que la norma modificaría las condiciones de construcción de unas 200 mil parcelas y podría generar alrededor de 750 viviendas unifamiliares adicionales por año. Ese volumen representaría un aumento aproximado del 15% en la construcción anual de casas unifamiliares y del 5% en la edificación residencial total del estado.

La organización Legalize Starter Homes proyecta, en tanto, la edificación de entre 2200 y 5700 viviendas anuales en lotes con servicios públicos, una estimación que contempla la división de terrenos para unidades familiares. La aceleración de la construcción busca resolver una escasez de 100 mil unidades en un mercado que requerirá 222 mil viviendas hacia 2035.

La gobernadora Maura Healey y la Asociación de Agentes Inmobiliarios respaldan la iniciativa, mientras que la Asociación Municipal de Massachusetts rechaza el mandato estatal. La pulseada entre el impulso provincial y la autonomía de las comunas será clave en la campaña previa a la votación.

Por qué importa

El precio del suelo es la principal barrera para la vivienda en zonas metropolitanas caras. Si se aprueba, Massachusetts se suma a los estados que flexibilizan el uso del suelo para aumentar la oferta y moderar los precios.

Qué sigue

La votación del 3 de noviembre definirá la suerte de la Pregunta 7. Antes, la campaña medirá el respaldo ciudadano y la resistencia de los municipios, que rechazan el mandato estatal.

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