Redadas del ICE en EE.UU.: familias inmigrantes se encierran y pierden empleos e ingresos
Un estudio del Urban Institute reveló que madres y padres redujeron sus jornadas, sacaron a sus hijos de la escuela y postergaron consultas médicas por miedo a la detención.

El endurecimiento de los controles migratorios en Estados Unidos cambió la vida cotidiana de familias con integrantes de distinto estatus migratorio. Una investigación del Urban Institute publicada en octubre reveló que los operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) llevaron a numerosos hogares a limitar sus movimientos para reducir el riesgo de una detención. El encierro voluntario se volvió una estrategia de supervivencia.
Las operaciones Midway Blitz, en Chicago, y Charlotte’s Web, en Charlotte, formaron parte del contexto analizado. Aunque la visibilidad de los grandes despliegues disminuyó con el tiempo, la preocupación por posibles arrestos siguió condicionando las decisiones familiares. El temor no se fue con las cámaras.
“A mí lo que me da miedo es que un día me van a parar y me van a agarrar y mis hijos se queden solos”, relató una madre de tres hijos en Charlotte. El testimonio refleja un patrón que se repite en los hogares entrevistados: la posibilidad de una separación familiar pesa más que cualquier otra consecuencia.
La investigación identificó efectos concretos sobre el empleo. Cerca de la mitad de las madres consultadas redujo sus jornadas laborales o dejó de trabajar para no exponerse durante sus desplazamientos. Más de la mitad de las parejas masculinas sufrió recortes de horas o perdió su fuente de ingresos, sobre todo en la construcción y la jardinería.
La caída de ingresos complicó el pago del alquiler y de servicios básicos como el agua, el gas y la electricidad. Algunas familias se mudaron a viviendas más pequeñas, enfrentaron desalojos, pidieron préstamos o usaron sus ahorros. También hubo casos de venta de vehículos y pedidos de ayuda a familiares. El impacto económico se acumula sobre hogares que ya operaban al límite.
La alimentación se convirtió en otra preocupación central. Numerosos hogares acudieron a bancos de alimentos, iglesias, escuelas y organizaciones comunitarias para conseguir productos básicos. Además, más de la mitad de las madres evitó solicitar o renovar el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP) por miedo a posibles consecuencias migratorias. El beneficio quedó sin usar por temor.
El miedo también modificó la asistencia a clases. Cerca de la mitad de los padres señaló que sus hijos faltaron a la escuela durante días, semanas o períodos más largos. Otros cambiaron sus recorridos, buscaron familiares que los acompañaran o pagaron traslados para reducir la exposición en el trayecto.
Los testimonios describen a menores con miedo a salir de sus casas, incluso cuando tienen ciudadanía estadounidense. Una madre de Charlotte contó que su hija se negaba a ir a la escuela después de escuchar rumores sobre posibles operativos. “No va porque, aunque tiene que caminar dos cuadras nada más, ella dice: ‘a mí me van a secuestrar, yo no quiero ir’”, relató.
En Chicago, otra entrevistada notó una caída en las calificaciones de su hijo de diez años, junto con dificultades para dormir y temor a quedarse sin su madre. “Quería estar conmigo, decía que él no quería salir de clases y llegar a casa y saber que su mamá no estaba porque tenía miedo de que pudiera ser atrapada en alguna redada”, señaló.
La continuidad educativa de jóvenes adultos también se vio afectada. En una familia de Chicago, una joven de 20 años dejó la universidad para trabajar y contribuir al pago del alquiler, las facturas y la comida. “Tuvimos que hacer como un plan de familia de que mi hijo, el mayor, y mi hija tenían que trabajar para seguir con los gastos adelante”, contó su madre.
El confinamiento tuvo efectos sobre la atención sanitaria. Cerca de la mitad de las madres consultadas canceló o perdió citas médicas por temor a desplazarse por la ciudad. Entre ellas había mujeres que necesitaban controles por cáncer, diabetes, hipertensión y afecciones cardíacas. Algunas familias demoraron la búsqueda de atención hasta que los problemas exigieron intervenciones urgentes.
Frente a esas dificultades, determinadas clínicas de Chicago organizaron traslados desde los domicilios para facilitar la asistencia a estudios médicos. La respuesta comunitaria aparece como un amortiguador parcial frente a un contexto que sigue marcado por el temor. El contexto más amplio de las políticas de deportación y sus costos económicos ya fue documentado en otras coberturas sobre la compra de almacenes del DHS para el ICE y sobre el impacto electoral de las deportaciones.
Por qué importa
El temor a la deportación no solo afecta a quienes tienen estatus irregular: también golpea a hijos con ciudadanía estadounidense, que faltan a la escuela y pierden atención médica. El encierro voluntario deteriora la economía de hogares enteros y profundiza la exclusión.
Qué sigue
El estudio del Urban Institute se suma a un debate más amplio sobre el costo social de las políticas de deportación. Habrá que seguir si las clínicas y organizaciones comunitarias amplían sus programas de traslado y si las familias retoman el acceso a beneficios como el SNAP.
¿Te gustó esta nota?
Recibí lo más importante del día en tu correo. Sin spam, con opción de baja siempre.
Relacionadas
Más de #ice →
Demandan al Uscis en EE.UU. por congelar la green card de refugiados y acortar plazos

El ICE detuvo a un inmigrante en California y dejó su camioneta encendida en el estacionamiento

El Quinto Circuito elimina las audiencias de fianza para migrantes detenidos en Texas, Luisiana y Misisipi

El alcalde de San Juan ordenó a la policía no colaborar con las redadas del ICE en Puerto Rico

Texas: la Fiscalía federal presentó 255 nuevos casos por delitos migratorios

Obama defendió una frontera segura y criticó a los agentes enmascarados de Trump
Más en Inmigración
Más leídas
7 días- 1
Denunció que un chofer de aplicación la golpeó tras una discusión en pleno viaje
Policiales
- 2
Detuvieron a una mujer acusada de prostituir a su hija desde los 11 años en Moreno
Trata de Personas
- 3
San Juan: imputan a una mujer por extorsionar a un cirujano con una denuncia de abuso
Sucesos
- 4
Estados Unidos exigirá desde el 3 de noviembre una declaración jurada sobre ébola a todo pasajero
Inmigración
- 5
Santoral de noviembre 2026: Todos los Santos, San Martín de Tours y la Medalla Milagrosa
Religión







