Inteligencia Artificial

Las grietas del boom de inversión en inteligencia artificial sacuden a Wall Street

Alphabet, Amazon, Meta y Microsoft prevén desembolsos por más de US$740.000 millones este año, pero la deuda y el flujo de caja negativo inquietan a los inversores.

Redacción••3 min de lectura
Compartí esta nota:
Las grietas del boom de inversión en inteligencia artificial sacuden a Wall Street

Las grandes tecnológicas de Estados Unidos aceleran el gasto en infraestructura de inteligencia artificial mientras los inversores empiezan a mostrar nerviosismo. En las últimas dos semanas, Alphabet, Amazon, Meta y Microsoft delinearon planes para desembolsar más de US$740.000 millones en inversiones de capital este año, destinadas a centros de datos y chips, y el mercado dejó de celebrarlo.

Durante la primera etapa del boom, esas erogaciones se leían como una señal de confianza en el potencial de la tecnología. Al entrar en el cuarto trimestre, la lectura cambió: ahora pesan el flujo de caja libre negativo, el endeudamiento creciente y la duda sobre si esas inversiones gigantescas llegarán a generar retornos suficientes.

La ansiedad se trasladó al mercado el viernes. El Nasdaq cayó 2,9% y los papeles de chips sufrieron golpes duros: Nvidia perdió 4%, Broadcom más de 5% y Qualcomm 11%. Alphabet, que el jueves se hundió 12% en su peor jornada registrada y borró US$500.000 millones de valor de mercado, volvió a bajar.

Buena parte de la preocupación pasa por compañías que antes rebosaban flujo de caja libre gracias a sus negocios centrales y ahora ven amenazada esa economía por la propia IA. Alphabet dio el ejemplo más claro esta semana: la matriz de Google reportó un flujo de caja libre negativo de US$9.100 millones en el tercer trimestre, su segundo período consecutivo en rojo, mientras la inversión de capital trimestral creció a US$51.400 millones. La empresa prevé gastar hasta US$205.000 millones este año y anticipa que ese monto seguirá subiendo en 2027.

Al mismo tiempo, el éxito arrollador de AI Mode, la función de chatbot integrada en el buscador, se come el negocio que sostiene a la compañía. La publicidad de búsqueda, que aporta cerca de la mitad de los ingresos, creció apenas 12%, su ritmo más débil en cinco trimestres. Google queda así en una cuerda floja: gasta miles de millones en la tecnología que podría socavar el negocio que le paga las cuentas.

Amazon navega aguas parecidas. Reportó un flujo de caja libre negativo de US$42.400 millones en los últimos 12 meses, frente a US$14.800 millones positivos el año anterior, y prevé invertir US$220.000 millones en capital este año. Aunque su nube, AWS, creció 39%, la acción cayó 7% tras la presentación de resultados del jueves.

Meta también quema caja: registró un flujo de caja libre negativo de US$2.100 millones en el tercer trimestre, con una inversión de capital que superó su generación operativa y una guía de hasta US$145.000 millones para el año. La compañía admitió que Muse, su nuevo agente personal de IA gratuito, es una fuente de gastos: su CEO, Mark Zuckerberg, dijo que es "muy intensivo en cómputo" operarlo. La publicidad creció 26%, pero eso no evitó una caída de 10% en la acción la semana pasada.

Microsoft fue la excepción en flujo de caja libre, con US$18.600 millones positivos en su último trimestre y una inversión de capital de US$45.200 millones, por debajo de los US$50.000 millones proyectados. La empresa aclaró que no se trató de un repliegue deliberado del gasto en IA, sino de demoras en la capacidad de proveedores externos. Como consecuencia, las acciones de compañías más chicas que alquilan potencia de cómputo para IA se derrumbaron.

El dinero para financiar toda esa infraestructura no sale solo de las ganancias. También aparece en ventas de acciones y bonos. Según S&P Global Market Intelligence, Microsoft, Alphabet, Amazon, Meta y Oracle emitieron en conjunto US$326.000 millones en deuda en 2026, el triple que el año anterior.

La demanda de cómputo para IA sigue firme: Google, Amazon y Microsoft registraron avances en sus negocios de nube. El problema es el costo de atenderla, que espanta a los inversores. Esa turbulencia podría complicar la esperada salida a bolsa de Anthropic, que presentó la documentación esta semana y cuyo crecimiento futuro depende de asegurar volúmenes enormes de cómputo. Blackstone advirtió a inversores que la compañía podría no calificar para una calificación de grado de inversión tras el debut, lo que la dejaría más dependiente de los hiperescaladores y de terceros para financiar su infraestructura.

Por qué importa

El mercado empieza a dudar de que el gasto récord en IA se traduzca en ganancias. Si la desconfianza crece, puede encarecer el financiamiento de toda la industria y complicar la salida a bolsa de Anthropic.

Qué sigue

Hay que seguir la evolución del flujo de caja de las grandes tecnológicas en el próximo trimestre y el proceso de salida a bolsa de Anthropic, que depende de asegurar cómputo masivo y una calificación de deuda favorable.

¿Te gustó esta nota?

Recibí lo más importante del día en tu correo. Sin spam, con opción de baja siempre.

Más en Inteligencia Artificial