Salud

Conrado Estol: "Cerca del 90% de los ACV se explican por diez factores de riesgo modificables"

El neurólogo, pionero en la primera Unidad de ACV del país, dará una charla el sábado 24 de octubre en el Espacio Inspiración sobre cómo prevenir un accidente cerebrovascular.

Redacción••3 min de lectura
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Conrado Estol: "Cerca del 90% de los ACV se explican por diez factores de riesgo modificables"

El neurólogo Conrado Estol, pionero en el desarrollo del primer tratamiento de accidentes cerebrovasculares y fundador de la primera Unidad de ACV en la Argentina, aseguró que cerca del 90% de los ACV se explican por apenas diez factores de riesgo modificables. El especialista dará una charla el sábado 24 de octubre en el Espacio Inspiración, donde explicará las claves para detectar y prevenir un accidente cerebrovascular.

Con más de 1,8 millones de seguidores en Instagram, Estol es un referente en salud, bienestar y longevidad. En la previa de su presentación, anticipó algunos de los conceptos centrales que compartirá ante el público.

"El ACV no aparece de un día para otro. Es el resultado visible de procesos biológicos que se acumulan durante décadas", sostuvo el médico. Dos personas pueden tener la misma edad cronológica y, sin embargo, una presentar arterias, niveles de inflamación y modificaciones químicas en el ADN propias de alguien mucho mayor: el cuerpo envejece a ritmos diferentes.

Esa diferencia se mide con la llamada edad biológica. Se calcula mediante relojes epigenéticos, que analizan cambios en el ADN asociados al envejecimiento, y también con estudios directos de las arterias. "Lo que determina el riesgo no es cuántos años pasaron, sino cuánto envejeció el cuerpo por dentro", remarcó Estol.

El dato central surge de un gran estudio internacional, Interstroke, que analizó a casi 27.000 personas en 32 países. Según ese trabajo, alrededor del 90% de los ACV se explican por apenas diez factores de riesgo modificables. "Esto demuestra que la genética influye, pero no es el principal determinante. Los hábitos de vida y el acceso oportuno a tratamientos tienen un peso mucho mayor", explicó.

Para el especialista, el problema es que la medicina tradicional suele ser reactiva: se espera a que aparezca una enfermedad o una alteración en los estudios para intervenir, y es poco frecuente indicar estrategias intensivas de prevención a personas que todavía se consideran sanas. Así se instala un modelo en el que médico y paciente se limitan a controles periódicos mientras el daño progresa en silencio.

La medicina de longevidad aplicada a la prevención cardiovascular propone cambiar el foco. En lugar de esperar al síntoma, busca medir hoy qué tan rápido está envejeciendo una persona a través de estudios de arterias, biomarcadores y herramientas como los relojes de edad biológica. Con esa información se puede actuar antes de que la enfermedad se manifieste.

"Decirle a alguien de 65 años que su organismo funciona como el de una persona de 75 suele generar mucho más impacto que hablar de un riesgo elevado de manera abstracta", afirmó Estol. Esa información puede convertirse en un estímulo concreto para adoptar cambios de hábitos o iniciar tratamientos preventivos.

El objetivo final, según el neurólogo, no es simplemente vivir más años, sino vivirlos mejor. "Se trata de retrasar el envejecimiento biológico, mantener la salud durante la mayor cantidad de tiempo posible y reducir el período de enfermedad al final de la vida. El reloj cronológico no puede detenerse. El biológico, al menos en parte, sí puede modificarse", concluyó.

La detección temprana de los factores de riesgo es clave para reducir el impacto de esta enfermedad. En esa línea, los especialistas insisten en la importancia de controlar la presión arterial, la alimentación y la actividad física como parte de una estrategia integral de prevención de enfermedades crónicas.

La charla de Estol se enmarca en un contexto de creciente interés por la longevidad y el envejecimiento saludable, un campo que combina hábitos cotidianos y evidencia científica para mejorar la calidad de vida en la adultez mayor.

Por qué importa

El ACV es una de las principales causas de discapacidad y muerte en Argentina, y la evidencia muestra que la mayoría de los casos podrían prevenirse con cambios de hábitos y controles oportunos. La edad biológica, más que la cronológica, permite anticipar el riesgo.

Qué sigue

Estol presentará estas claves el sábado 24 de octubre en el Espacio Inspiración. La difusión de la edad biológica como herramienta de prevención podría impulsar nuevos protocolos de control cardiovascular en personas que hoy se consideran sanas.

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