Economía Agrícola

La peperina serrana de Córdoba y San Luis logró el sello de Indicación Geográfica

La hierba aromática nativa y endémica obtuvo el reconocimiento que protege su origen y promueve prácticas sustentables de recolección y cultivo.

Redacción••3 min de lectura
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La peperina serrana de Córdoba y San Luis logró el sello de Indicación Geográfica

La peperina serrana de Córdoba y San Luis obtuvo la aprobación de la Indicación Geográfica (IG), un sello que reconoce y protege productos ligados a un territorio específico. La distinción fue calificada como un “hito histórico para la biodiversidad nacional” por las comunidades serranas que durante generaciones cultivaron y transmitieron el conocimiento sobre esta planta.

Se trata de una hierba aromática nativa y endémica de las sierras de esas dos provincias, con profundo arraigo en la identidad cultural de sus pobladores. Su aroma es parte del paisaje, su uso medicinal y culinario se transmite de generación en generación y su presencia en el monte es un indicador clave de la salud del ecosistema.

La propuesta de la IG se comenzó a trabajar a partir de un proyecto institucional del INTA Concarán (San Luis) y de Villa Dolores (Córdoba). A ese trabajo se sumaron la Facultad de Turismo y Urbanismo de la Universidad Nacional de San Luis; Marta Ojeda, exdocente de la Universidad Nacional de Córdoba; el Ministerio de Ambiente, Economía Circular y Biociudadanía cordobés y el de Desarrollo Sustentable de San Luis, además de cooperativas, recolectores y la Red de Aromáticas de San Luis.

Ojeda explicó que se necesitan una serie de pasos previos para lograr la IG, que “asegura que habrá cierta calidad” en el producto, y remarcó que se formó un grupo de trabajo para controlar que se mantenga. “A los productores los beneficiará porque, con ese sello, podrán vender a un precio algo mejor”, agregó. También se fijan normas de recolección, secado y acopio para garantizar la calidad.

La población natural de peperina está, en la actualidad, “amenazada”. La recolección indiscriminada y sin criterios de manejo, los incendios forestales, el sobrepastoreo y el avance de la producción agropecuaria provocaron una disminución alarmante de la especie en estado silvestre. Ante ese escenario, resultaba impostergable avanzar en marcos normativos, planes de manejo sustentable y estrategias de cultivo que aseguren su conservación y aprovechamiento responsable.

El sello de IG es una distinción que reconoce y protege productos estrechamente ligados a un territorio específico, ya sean alimentos, bebidas o artesanías. Al certificar el origen geográfico, pone en valor sus características particulares, promueve su conservación y resguarda los saberes ancestrales y las prácticas culturales que se transmiten alrededor de él.

En el mundo, las IGs son instrumentos reconocidos por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) y se utilizan para proteger productos tan diversos como el Champagne francés, el café de Colombia o el aceite de oliva de la Denominación de Origen Protegida española. En la Argentina se aplica por primera vez a una hierba nativa silvestre de alto valor identitario, aunque ya existe el sello para el orégano, una aromática.

Carolina Galli, especialista en plantas aromáticas y medicinales que trabaja en la Agencia de Extensión Rural (AER) del INTA en Concarán, ratificó que el sello es “clave” para la “sustentabilidad” del cultivo y para que el consumidor sepa que se recolecta con el cuidado especificado en el monte nativo. “No solo por color, aroma, sino por la forma de cosecha. Buscamos garantizar que no haya una sobreexplotación”, sostuvo.

Galli insistió en que es una hierba “única” para la Argentina y que, si bien hay distintos quimiotipos, el de Córdoba y San Luis “tiene el valor único por la cantidad de mentona y pulegona que las identifica”. Las expertas apuntaron que el sello permite establecer y protocolizar estándares de recolección sustentable y procesos de secado, lo que se traduce en una mejora de la calidad del producto final y en su posicionamiento diferencial en el mercado, tanto nacional como potencialmente internacional.

La obtención de esta IG se suma a otros reconocimientos que buscan valorizar la producción argentina, como la primera Denominación de Origen para una fruta fresca que logró la cereza de Los Antiguos. En un contexto de creciente interés por los productos con identidad territorial, la peperina serrana se posiciona como un caso emblemático de conservación y desarrollo local.

Por qué importa

El sello protege una especie nativa amenazada y beneficia a comunidades serranas que dependen de su recolección. Además, sienta un precedente para valorizar productos con identidad territorial en Argentina.

Qué sigue

Ahora resta implementar el protocolo de control y certificación para que los productores puedan usar el sello. El desafío será garantizar el cumplimiento de las normas y extender el modelo a otras especies nativas.

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