Divulgación Científica

Un pez prehistórico se reprodujo en Guatemala tras siete años de intentos

Científicos mexicanos capacitaron al equipo guatemalteco que logró criar al pejelagarto y liberar 1000 alevines en la laguna Güiscoyol.

Redacción••2 min de lectura
Compartí esta nota:
Un pez prehistórico se reprodujo en Guatemala tras siete años de intentos

El pejelagarto (Atractosteus tropicus), un pez de aspecto prehistórico conocido como machorra en Guatemala, logró reproducirse bajo cuidado humano en ese país después de siete años de intentos. Los primeros 1000 alevines nacidos en el Centro de Conservación Marina fueron trasladados a la laguna Güiscoyol, en el departamento de Santa Rosa, con apoyo técnico de especialistas mexicanos.

El anuncio lo hizo la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT), que destacó el aporte de su Laboratorio de Acuicultura Tropical y presentó el resultado como “un ejemplo concreto de transferencia tecnológica”. La institución capacitó al equipo guatemalteco en las técnicas desarrolladas durante años en Tabasco.

El pejelagarto tiene un cuerpo alargado, un hocico estrecho y mandíbulas con dientes afilados. Su apariencia recuerda a la de peces antiguos, por lo que suele describirse como un “fósil viviente”. Sin embargo, se trata de una especie actual, nativa de Mesoamérica, que habita ecosistemas acuáticos de la región.

La reproducción se concretó en el Zoológico La Aurora y el Centro de Conservación Marina de Guatemala. El proyecto culminó con la introducción de los alevines en la laguna Güiscoyol, en Monterrico, donde iniciarán una nueva etapa fuera de las instalaciones donde nacieron.

Los ejemplares serán monitoreados para evaluar su crecimiento y supervivencia, información que podría orientar futuras acciones de repoblamiento. Según los expertos de la UJAT, la reproducción bajo cuidado humano permite obtener ejemplares y estudiar aspectos de su desarrollo antes de trasladarlos a ambientes naturales.

“La introducción de los 1000 alevines en la laguna Güiscoyol representa un paso concreto dentro de los esfuerzos por contribuir a la conservación de la especie”, remarcaron desde la universidad. El seguimiento permitirá reunir datos sobre adaptación, crecimiento y supervivencia.

Entre los especialistas que participaron de la colaboración sobresale el doctor Wilfrido Miguel Contreras Sánchez, investigador reconocido por su trabajo sobre la biología reproductiva y el manejo del pejelagarto. La capacitación buscó fortalecer las capacidades técnicas del personal local para trabajar en la conservación de la especie.

La machorra también tiene importancia ecológica y económica en Guatemala, donde forma parte de los ecosistemas acuáticos y de la actividad pesquera, en particular en el sistema del canal de Chiquimulilla. El caso se suma a otros avances científicos sobre el funcionamiento del cerebro y el aprendizaje, como el que reveló que escribir a mano activa más el cerebro que tipear.

La experiencia guatemalteca también dialoga con proyectos de innovación aplicada a la producción, como la revolución tecnológica en los tambos argentinos, donde la transferencia de conocimiento cambió la dieta del ganado.

Por qué importa

El logro muestra cómo la transferencia de conocimiento entre países puede sostener la conservación de una especie clave para los ecosistemas y la pesca en Guatemala. El monitoreo de los alevines definirá si el modelo es replicable.

Qué sigue

Resta evaluar la adaptación, el crecimiento y la supervivencia de los 1000 alevines en la laguna Güiscoyol. Esos datos determinarán si el proyecto puede escalar a futuras acciones de repoblamiento de la especie.

¿Te gustó esta nota?

Recibí lo más importante del día en tu correo. Sin spam, con opción de baja siempre.

Más en Divulgación Científica