Divulgación Científica

Una artista observó las cenizas de su padre bajo el microscopio y encontró un universo de colores

Gabriela Reyes Fuchs retrató el microcosmos de los restos de su progenitor en la UNAM y convirtió ese hallazgo en Innerstela, un proyecto que acompaña el duelo con arte y ciencia.

Redacción••2 min de lectura
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Una artista observó las cenizas de su padre bajo el microscopio y encontró un universo de colores

La artista visual Gabriela Reyes Fuchs colocó las cenizas de su padre bajo un microscopio en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y descubrió un despliegue de colores vibrantes, formas y luces brillantes. Ocurrió tras la muerte de su progenitor en 2012, cuando buscaba respuestas en la ciencia para procesar la ausencia.

Los especialistas de la institución habían pronosticado una visión opaca y gris. El lente mostró otra cosa: imágenes similares a las que captan los telescopios espaciales en nebulosas lejanas. Para Fuchs, esa postal confirma la idea de que todos estamos hechos de estrellas, un concepto que también sostuvo el divulgador Carl Sagan.

El hallazgo quedó registrado en videos y fotografías que derivaron en una instalación artística titulada Dead Soon. La obra recorrió centros culturales de distintos países y puso sobre la mesa la conexión entre la materia biológica y el tejido universal. La fotógrafa explica que cada muestra resulta única, casi como una huella digital, porque cada componente químico reacciona de modo distinto ante la observación microscópica.

Con el tiempo, esa búsqueda personal se transformó en Innerstela, un proyecto que ofrece la experiencia a terceros. Las personas envían pequeñas dosis de cenizas y reciben a cambio una imagen del microcosmos contenido en esos restos. El trabajo implica un proceso riguroso: la artista selecciona el encuadre óptimo y elimina impurezas digitales hasta llegar a la pieza final.

La entrega incluye un certificado de autenticidad y un formato de alta calidad. El costo del servicio alcanza los US$1600, aunque Reyes Fuchs asegura que gestiona mecanismos de patrocinio para asistir a personas sin recursos. Su intención a largo plazo apunta a colaborar con comunidades marcadas por duelos traumáticos, como víctimas de conflictos armados o familiares de personas desaparecidas.

“No busco suprimir el dolor, sino brindar un espacio de paz y una forma sutil de conmemorar a los seres queridos”, sostiene la fotógrafa. Para ella, lo fundamental reside en percibir que la vida y la muerte forman parte de un mismo ciclo cósmico, una lectura que dialoga con otras exploraciones sobre los vínculos entre ciencia y bienestar.

El proyecto continúa vigente tras una década, mientras la artista explora nuevas maneras de ampliar el acceso a esta experiencia estética. La imagen de las cenizas de su padre todavía ocupa un lugar central en su hogar, como un recordatorio del tejido que nos compone. Con cada nueva entrega, Fuchs intenta responder a través del lente a una de las preguntas más antiguas de la humanidad sobre nuestro origen y destino.

La propuesta combina el rigor técnico con una sensibilidad humana que encuentra, en el polvo de una estrella, una razón para la calma. Se trata de un cruce poco habitual entre el arte, la ciencia y el acompañamiento del duelo, un terreno que también despierta interés en estudios sobre el origen común de los rasgos humanos.

Por qué importa

La propuesta abre una forma distinta de atravesar el duelo: convierte un recuerdo material en una imagen que reconforta. Además, plantea un uso del microscopio ligado al arte y no solo a la investigación científica.

Qué sigue

Reyes Fuchs busca ampliar el acceso al servicio y colaborar con comunidades afectadas por duelos traumáticos, como víctimas de conflictos armados o familiares de personas desaparecidas.

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