Derechos Humanos

Más de 150 autores, entre ellos dos premios Nobel, denuncian la censura de Sally Rooney en Reino Unido

Anne Carson, Annie Ernaux, Julian Barnes y Arundhati Roy firmaron una carta abierta contra el retiro de sus libros por su apoyo a Palestine Action.

Redacción••3 min de lectura
Compartí esta nota:
Más de 150 autores, entre ellos dos premios Nobel, denuncian la censura de Sally Rooney en Reino Unido

Más de 150 personalidades de la cultura y el espectáculo firmaron una carta abierta en defensa de la escritora irlandesa Sally Rooney, cuyos libros dejaron de distribuirse en Reino Unido por su respaldo al grupo proscrito Palestine Action. El texto, titulado "Sally Rooney es una escritora, no una terrorista", se publicó en la web de la revista británica The New Statesman y exige al gobierno laborista que revise la legislación antiterrorista que habilitó la medida.

Entre los firmantes hay dos premios Nobel de Literatura: la poeta canadiense Anne Carson y la francesa Annie Ernaux. También adhirieron el británico Julian Barnes, la india Arundhati Roy, el irlandés Colm Tóibín y el exfutbolista inglés Gary Lineker, en una muestra de apoyo que cruza literatura, cine, televisión y deporte.

"Rechazamos categóricamente la censura, ya sea directa o indirecta", sostienen los firmantes en el manifiesto, y piden al gobierno que "cambie de rumbo y modifique la legislación que nos ha llevado a este absurdo represivo". La carta califica la medida de "ataque a los principios fundamentales de la libertad de expresión, que durante tanto tiempo se han dado por sentados en este país".

El detonante fue el anuncio de la semana pasada sobre el cese de la venta de las obras de Rooney en territorio británico. La decisión se vincula con su apoyo público a Palestine Action, organización que el gobierno laborista declaró "terrorista" en julio de 2025, después de varios actos de vandalismo en una base de la fuerza aérea. Desde entonces, está prohibido prestar apoyo financiero o material al movimiento.

En agosto de 2025, la autora había anunciado en un artículo publicado en The Irish Times su intención de destinar parte de sus derechos de autor, incluidos los ingresos por las adaptaciones televisivas de sus novelas, a la organización propalestina. Esa decisión la colocó en el centro de una disputa que excede lo literario y que involucra la interpretación de la ley antiterrorista británica.

La repercusión del caso se mide también en las calles. Según el colectivo Defend Our Juries, desde la prohibición de Palestine Action más de 3.700 personas fueron detenidas durante manifestaciones de apoyo al grupo. El número da cuenta de la dimensión que alcanzó el conflicto entre las autoridades y los sectores que rechazan la calificación de organización terrorista.

La cofundadora de Palestine Action, Huda Ammori, inició una batalla judicial contra el gobierno para lograr que se anule la prohibición. La causa tiene una instancia clave prevista para principios de noviembre ante el Tribunal Supremo británico, donde se definirá si la medida se mantiene o se revierte.

El caso de Rooney se suma a otras disputas recientes sobre los límites de la libertad de expresión y el castigo a la solidaridad política. En ese marco, organizaciones internacionales siguen de cerca procesos vinculados con la persecución de disidencias, como la denuncia de la ONU por torturas en Venezuela y los reclamos de escritores por colegas desaparecidos, episodios que comparten la preocupación por el respeto a las garantías básicas.

La carta de los 150 intelectuales no pide una excepción para Rooney, sino un cambio normativo de fondo. Los firmantes consideran que la legislación antiterrorista británica quedó configurada de un modo que permite castigar expresiones de apoyo político sin una condena judicial. La respuesta del gobierno de Andy Burnham todavía no se produjo.

Por qué importa

El caso pone en discusión hasta dónde puede llegar una ley antiterrorista para limitar la circulación de libros y el apoyo político de un autor. La decisión británica sienta un precedente sobre censura indirecta que observan otros países.

Qué sigue

A principios de noviembre, el Tribunal Supremo británico revisará la prohibición de Palestine Action. De esa resolución depende si la medida contra los libros de Rooney se mantiene o pierde sustento legal.

¿Te gustó esta nota?

Recibí lo más importante del día en tu correo. Sin spam, con opción de baja siempre.

Más en Derechos Humanos