Opinión

Elecciones 2027: cómo la incertidumbre electoral puede frenar las decisiones económicas de los argentinos

Un análisis plantea que la demora en comprar autos, tomar créditos hipotecarios o invertir puede extenderse hasta los comicios, con impacto en el PBI y el empleo

Redacción••2 min de lectura
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Elecciones 2027 y decisiones hasta entonces

En octubre de 2027 los argentinos elegirán presidente y vicepresidente de la Nación, la mitad de los diputados y la tercera parte de los senadores, además de algunos gobernadores e intendentes. Las candidaturas recién se conocerán a mediados del año próximo, y esa incertidumbre podría condicionar decisiones económicas clave mucho antes de la votación.

La pregunta de fondo es si esa incertidumbre inevitable explica la demora en comprar autos nuevos o usados, ampliar la capacidad de extracción en el sector minero, gestionar un crédito hipotecario o hasta ir al teatro o adquirir un libro, al mismo tiempo que crece la demanda de dólares y la venta de títulos públicos con vencimientos posteriores al 10 de diciembre de 2027.

El economista Juan Carlos de Pablo plantea que no hay forma de saberlo con certeza. Aclara que no se trata de detectar casos individuales, porque siempre se pueden encontrar ejemplos para un lado y para el otro, sino de evaluar si el fenómeno es lo suficientemente generalizado como para afectar los indicadores económicos.

Para entenderlo, propone llevar la situación al extremo: hasta que no se conozca el resultado de las elecciones, los gastos de los argentinos se limitarían a lo estrictamente biológico. Eso tendría implicancias directas sobre el PBI, el empleo formal e informal, y el resto de la actividad.

Frente a ese escenario, cabría esperar que gane la oposición y que, ante esa expectativa, el actual Poder Ejecutivo Nacional flexibilice las políticas fiscal y monetaria o, como le gusta decir al Presidente, “haga populismo para vencer al populismo”.

Sin embargo, el análisis sostiene que hay que adoptar todas las decisiones sobre la base de que eso no va a ocurrir. El mero anuncio de que, por sugerencia de la mesa política, el gobierno presidido por Milei flexibilizará la política económica le haría perder credibilidad entre los suyos, sin ganar adeptos en sus adversarios. Más concretamente, saldremos todos a frenar más nuestras compras y adquirir más dólares.

¿Significa esto que durante los próximos 12 meses podremos tener que vivir “chapoteando en el barro”? Sí, lamentablemente, según el planteo. El autor reitera que no pronostica, sino que conjetura, frente a la imagen de colapso o la idea de que esto se resuelve fácilmente con “creatividad”.

La nota cierra con una ironía: ¿qué tal instalar una monarquía para resolver el problema de la incertidumbre electoral? No, gracias, porque los argentinos compraríamos el problema de la sucesión.

Por qué importa

La incertidumbre electoral puede postergar decisiones de consumo, inversión y crédito durante los próximos 12 meses, con efectos concretos sobre el PBI, el empleo y la demanda de dólares. El debate apunta a si el Gobierno mantiene la ortodoxia o cede antes de los comicios.

Qué sigue

Las candidaturas se conocerán a mediados de 2026, un año antes de los comicios de octubre de 2027. Hasta entonces, habrá que seguir la evolución del consumo, el crédito hipotecario y la demanda de dólares como termómetros de la incertidumbre.

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