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Baterías de autos híbridos y eléctricos: qué pasa cuando dejan de servir

Toyota y Veolia armaron en la Argentina un prototipo con baterías híbridas usadas y el INTI evalúa si puede volver a usarse.

Redacción••3 min de lectura
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Baterías de autos híbridos y eléctricos: qué pasa cuando dejan de servir

Los vehículos híbridos y eléctricos crecen en la Argentina a contramano de un mercado automotor que acumula nueve meses de caída. Ese avance abre una pregunta que hasta ahora quedaba en segundo plano: qué pasará con las baterías cuando dejen de cumplir su función en el auto. Toyota Argentina y la firma de servicios ambientales Veolia desarrollaron un proyecto piloto para recuperar y reacondicionar baterías híbridas usadas, y ya tienen un primer prototipo funcional en evaluación.

Entre enero y septiembre de 2026 se patentaron 66.162 vehículos híbridos y eléctricos, un 266,8% más que en el mismo período de 2025, según ACARA. Los híbridos sumaron 60.129 unidades (246,6% de suba) y los eléctricos puros, 6.033 (776,9%), aunque estos últimos parten de una base muy baja. En un mercado general que cayó 13%, en septiembre casi uno de cada cinco vehículos patentados tuvo algún tipo de electrificación, contra el 6,3% de un año antes.

El fenómeno se explica por la llegada de nuevas marcas, sobre todo chinas, una mayor competencia y los cambios en las condiciones de importación. El régimen que permite ingresar hasta 50.000 vehículos electrificados por año sin pagar el arancel extrazona del 35% amplió la oferta y facilitó el desembarco de nuevos productos. Ese volumen creciente anticipa un desafío a futuro: qué hacer con todas esas baterías cuando envejezcan.

Para el piloto, Toyota entregó a Veolia tres baterías de níquel-metal hidruro (NiMH) provenientes de vehículos híbridos, una tecnología distinta de las de iones de litio que equipan buena parte de los eléctricos. El trabajo arrancó con la apertura segura de las baterías y el análisis módulo por módulo. Los especialistas midieron resistencia interna, tensión y capacidad de almacenamiento remanente para definir cuáles todavía podían aprovecharse.

Con los componentes en mejores condiciones hicieron ciclos controlados de carga y descarga y lograron recuperar una capacidad promedio de 4.250 mAh por módulo. Después reconfiguraron las piezas de mejor desempeño y ensamblaron una batería reacondicionada. El prototipo está ahora en manos de especialistas del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), que evalúan seguridad, confiabilidad, desempeño y vida útil potencial.

El proyecto demuestra que algunos componentes pueden recuperarse, pero todavía falta determinar si la solución es técnicamente viable para una aplicación concreta. La experiencia apunta a un aspecto que ganará peso a medida que envejezca el parque electrificado: que una batería deje de servir en un auto no significa que todos sus componentes hayan perdido utilidad. Algunos pueden conservar condiciones para otras aplicaciones de almacenamiento de energía, siempre que pasen las evaluaciones técnicas y de seguridad.

Cuando ya no es posible recuperar ni reutilizar, aparece el reciclaje. En las baterías de níquel-metal hidruro el objetivo es aprovechar metales como el níquel y otros materiales de valor que pueden volver a procesos industriales. El punto importa porque fabricar baterías exige materias primas cuya extracción y procesamiento tienen costos económicos y ambientales. Recuperar parte de esos materiales reduciría la necesidad de recurrir a nuevos recursos naturales.

“El trabajo conjunto con Veolia nos permite desarrollar conocimiento técnico local, evaluar alternativas para extender la vida útil de los componentes y seguir explorando soluciones innovadoras frente a los desafíos que plantea la electrificación”, señaló Ezequiel Vallejos, director de Asuntos Corporativos de Toyota Argentina.

“A medida que más argentinos adoptan vehículos electrificados, también debemos garantizar que los recursos necesarios para esta transición se gestionen de manera responsable y permanezcan en circulación durante el mayor tiempo posible”, afirmó Mauricio Debate, director Técnico y de Performance de Veolia Argentina.

El avance de la electrificación se apoya en una oferta cada vez más amplia: las marcas chinas ya concentran el 11,8% del mercado local. La durabilidad de estas tecnologías también juega a favor, como mostró el especialista Claudio Damiano sobre los autos eléctricos y su vida útil superior al millón de kilómetros.

Por qué importa

El parque electrificado crece a triple dígito y en pocos años habrá un volumen de baterías fuera de servicio. Definir hoy cómo recuperarlas, reutilizarlas o reciclarlas evita residuos peligrosos y reduce la dependencia de materias primas importadas.

Qué sigue

El INTI debe determinar si el prototipo es seguro y confiable para una aplicación concreta. De ese resultado depende que Toyota y Veolia pasen del piloto a un esquema de recuperación a mayor escala.

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