Infraestructura

China inauguró la estación de tren más grande del mundo: parece un aeropuerto

La Chongqing East Railway Station ocupa 1,2 millones de metros cuadrados, tiene 15 plataformas y 29 vías, y mueve hasta 16.000 pasajeros por hora en horarios pico.

Redacción••2 min de lectura
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China inauguró la estación de tren más grande del mundo: parece un aeropuerto

En el suroeste de China, la Chongqing East Railway Station comenzó a operar en junio de 2025 y ya es la estación de tren más grande del mundo. El complejo ocupa más de 1,2 millones de metros cuadrados, una superficie equivalente a unas 170 canchas de fútbol, y se diseñó para absorber flujos masivos de pasajeros sin perder eficiencia operativa.

La terminal cuenta con 15 plataformas y 29 vías, y en horas pico puede movilizar hasta 16.000 pasajeros por hora entre arribos y salidas. Ese volumen la posiciona como uno de los nodos de transporte más intensos del planeta y como pieza central de la red ferroviaria china de alta velocidad.

Desde allí parten servicios que enlazan Chongqing con ciudades clave como Pekín, Shanghái, Chengdu y Cantón, en recorridos de entre seis y ocho horas. Esos tiempos compiten de manera directa con el avión en distancias intermedias, el segmento donde el tren de alta velocidad gana terreno en varios países.

El diseño interior se percibe más como un aeropuerto que como una estación tradicional. Conviven áreas de espera con miles de asientos, comercios, restaurantes, señalización digital y servicios tecnológicos pensados para agilizar el paso de los pasajeros. La arquitectura incorpora referencias al paisaje montañoso de Chongqing, con columnas de inspiración natural y una estética que combina funcionalidad y monumentalidad.

La escala del edificio responde a un rol estratégico dentro de la red ferroviaria china, pensada para conectar megaciudades de forma rápida y continua. La terminal refuerza la integración territorial y económica entre regiones que hasta hace pocos años estaban menos articuladas, y consolida al tren como alternativa al avión en tramos intermedios.

El fenómeno no es aislado. La apuesta china por megaestaciones convive con una tendencia global que devuelve al ferrocarril al centro del debate sobre movilidad sostenible, en línea con otras obras de gran escala como el puente colgante sobre el Yangtze. En paralelo, proyectos como la obra del aeropuerto más grande del mundo en Dubái muestran que la inversión en infraestructura de transporte sigue marcando la agenda.

El contraste con Estados Unidos es marcado. Estaciones emblemáticas como Penn Station, Grand Central Terminal o Union Station responden a otra lógica: no crecer en tamaño sino modernizar estructuras centenarias. Mientras algunas regiones apuestan por terminales pensadas para la alta velocidad y grandes volúmenes de pasajeros, otras buscan actualizar infraestructuras antiguas.

En ambos casos, el ferrocarril recupera protagonismo como alternativa eficiente al avión y al auto. La estación de Chongqing se instala como una de las imágenes más contundentes de ese cambio y como referencia obligada para cualquier proyecto ferroviario de gran escala.

Por qué importa

Marca un cambio en cómo se piensa la movilidad de larga distancia: el tren de alta velocidad gana terreno frente al avión en tramos intermedios. La escala de la obra china presiona a otras regiones a repensar su infraestructura ferroviaria.

Qué sigue

Resta ver si el modelo de megaestaciones se replica en otros países y cómo evoluciona la demanda de pasajeros en Chongqing durante 2026. También queda pendiente el debate en Estados Unidos sobre la modernización de sus terminales históricas.

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