Salud

Conrado Estol: el hábito dental simple que se asocia a menos riesgo de ACV

El neurólogo expuso en Bienestar Fest sobre longevidad, ejercicio y alimentación, y advirtió contra las soluciones mágicas para la salud.

Redacción••3 min de lectura
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Conrado Estol: el hábito dental simple que se asocia a menos riesgo de ACV

Conrado Estol, médico neurólogo, aseguró que usar hilo dental una vez por semana se asocia con un menor riesgo de accidente cerebrovascular (ACV). Lo dijo durante su exposición en Bienestar Fest, donde planteó que vivir mucho y bien depende menos de la suerte que de hábitos sostenidos y de adelantarse a la enfermedad.

Ante un público que lo siguió hasta el final y lo colmó de preguntas, el especialista combinó humor y anécdotas para repasar los factores que, según su experiencia, mejor anticipan una vida larga y saludable. La higiene dental fue uno de los puntos que más llamó la atención de los presentes.

Estol abrió su charla con los vínculos. Recordó el estudio de Harvard que desde 1938 sigue a universitarios y a chicos de un barrio pobre de Boston, y que arrojó resultados inesperados. “Lo que mejor anticipó una vida larga y feliz no fue cómo estaba el nivel de colesterol a los 50 ni el dinero ni el poder, sino la calidad de los lazos con amigos y familia”, afirmó.

En materia de hábitos, destacó el cuidado de la capacidad cardiorrespiratoria. “Es el mayor predictor de sobrevida”, sostuvo mientras mostraba en pantalla videos de nadadores y corredores de más de 90 años que lograron ser longevos y sanos gracias al cardio. También defendió el trabajo de fuerza para no perder músculo, y señaló que este cuida el corazón y los huesos.

La alimentación ocupó otro tramo de la exposición. Apostó por la dieta mediterránea y por la máxima de Michael Pollan: “Comer comida, no mucha, y que preferentemente sean plantas”. Citó a Japón como modelo, con platos chicos y el hábito de “saber frenar al llegar al 80% de saciedad”. Sobre los factores de riesgo cardiovascular, el especialista ya había detallado en otra oportunidad que cerca del 90% de los ACV se explican por diez factores modificables.

Con ironía, advirtió sobre las “soluciones mágicas” que prometen mediante una inyección o un producto eliminar un problema de salud. Contó que escribió con un colega una editorial para la revista Stroke, ilustrada con dos relojes de arena que caen a distinta velocidad según se cumplan o no los “deberes”. “Caminar, mantener el músculo y hacer ejercicio son el mejor antidepresivo”, aseguró.

El mensaje en el que más hizo hincapié fue que “hay que empezar a entender la salud como la mejor inversión”. En ese marco, el neurólogo sostiene que el envejecimiento es una enfermedad y que se puede curar, una idea que desarrolló en otra de sus disertaciones.

El mano a mano con el público dejó momentos destacados. Una participante contó que sufrió un ACV a los 36 años, reconoció los síntomas y actuó de inmediato. Frente a ese caso, Estol recordó el lema característico de los accidentes cerebrovasculares: “actúe con velocidad”. Explicó que el tratamiento se hace en las primeras horas con un fármaco que disuelve el coágulo. “Mi meta es quedarme sin trabajo”, confesó.

La última pregunta fue qué entiende por curación. Respondió que no es solo ausencia de enfermedad, sino bienestar físico, mental y espiritual, y volvió a su propósito: “a cualquier edad hay que salir de casa y resistir la inercia del sillón y el Netflix”.

Por qué importa

El mensaje apunta a hábitos cotidianos y de bajo costo que inciden en el riesgo cardiovascular y en la longevidad. La advertencia sobre las soluciones mágicas busca frenar expectativas frente a promesas sin respaldo.

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