D’Oro, el restaurante de dos hermanos hijos de italianos que cumple 27 años en Buenos Aires
Claudio y Norberto D’Oro estudiaron gastronomía en Roma y abrieron su local en 1999, en plena antesala de la crisis del 2001. Hoy también tienen una sede en Miami.

Los hermanos Claudio y Norberto D’Oro, hijos de italianos, estudiaron gastronomía en Roma entre 1989 y 1996 y desde hace 27 años tienen un restaurante en Buenos Aires: D’Oro Italian Bar, ubicado en la zona de la Manzana de las Luces. El local abrió en 1999, en la antesala de la peor crisis económica del país, y hoy la familia también opera una sede en Miami.
Antes de D’Oro, los hermanos fundaron Gino, un restaurante bautizado con el apodo de su padre. Esa primera experiencia les permitió capitalizar clientela y oficio para dar el salto: vendieron departamentos que tenían como inversión y financiaron la apertura del actual bar.
“La escuela italiana fue muy valiosa porque te hace ver las cosas desde un lugar mucho más crítico, más objetivo. Aparte de conocer, obviamente, el ADN de la cocina y de todo. Eso es para mí una de las cosas muy importantes porque después uno puede innovar”, reflexionó Claudio en una entrevista.
Y agregó: “Si no se conoce la tradición tal cual es en origen, en Argentina; leyendo libros de Italia, es muy difícil después innovar porque quizás transgredís esa tradición y no hay que transgredirla”.
La apuesta llegó en un momento delicado. Durante los primeros años, los hermanos trabajaban con los dos restaurantes al mismo tiempo, casi uno enfrente del otro. “Se llenaban los dos. Era una cosa impresionante”, recordó Claudio.
El local en pleno centro porteño fue testigo de las marchas y piquetes de la crisis. “Pasamos muchas crisis, la del 2001 con Fernando de la Rúa, cuando el centro era todo un bombardeo; las manifestaciones de Cromañón frente a D’Oro durante un año, que nos impedían casi poder trabajar, pero los clientes saltaban las vallas y entraban igual, una cosa de locos”, sostuvo.
La expansión llegó en 2012, cuando la firma desembarcó en Miami tras un año de gestión y búsqueda de inversores. Claudio reconoció que el marco era muy distinto al argentino, incluso para alquilar un local. “Lo pude lograr con mucha obstinación, persistencia, perseverancia; a tal punto estaba agotadísimo. Luego de 11 meses que no podía más, encontramos una locación en Downtown, que es donde está hoy en día D’Oro. No quería volver con las manos vacías de ninguna manera, aunque me estaba masacrando el nivel de estrés”, relató.
El concepto en Estados Unidos fue diferente: un café gourmet con vino, champagne, entradas, ensaladas y bruschettas. Con el tiempo, los hermanos vendieron parte de sus acciones porque los inversores no querían seguir expandiéndose hasta recuperar la inversión. “Insistieron en que nos quedáramos con un poco de participaciones porque ellos entendían que el concepto era increíble”, indicó Claudio.
En 2017, Norberto se fue a vivir a Europa y Claudio compró la totalidad de las acciones, que entre 2021 y 2022 repartió entre sus hijos María Florencia y Leandro D’Oro. Con esa incorporación, padre e hijos reformaron el negocio para convertirlo en “una empresa hiperorganizada”, dividida en áreas de Recursos Humanos, Marketing, Ventas, Infraestructura y Administración.
Hace algo más de un año, la marca dejó de ser únicamente un restaurante y se convirtió también en importadora de productos italianos bajo el nombre de D’Oro Italian Import. La pasta y parte de la carta de vinos llegan desde Italia para que el paladar de los comensales encuentre el sabor mediterráneo.
La historia de D’Oro se inscribe en una tradición porteña más amplia: la de los inmigrantes italianos que transformaron la pasta en un plato propio de la Argentina. Como otras propuestas gastronómicas de la ciudad, el restaurante combina recetas heredadas con una gestión moderna, en un recorrido que va del mezzaluna al fettuccine al dente.
Por qué importa
La historia muestra cómo un restaurante familiar atravesó las crisis económicas argentinas más duras y logró expandirse a Estados Unidos. Es un caso de gestión gastronómica que combina tradición italiana y estructura empresarial.
Qué sigue
La firma busca consolidar su área de importación de productos italianos y sostener la operación en Miami, donde la familia ya no es socia mayoritaria pero mantiene la identidad de la marca.
¿Te gustó esta nota?
Recibí lo más importante del día en tu correo. Sin spam, con opción de baja siempre.
Relacionadas
Más de #doro italian bar →
Paro total de subtes en Buenos Aires: las seis líneas siguen sin servicio por la detención de delegados

Celulares en las aulas: el 40% de los alumnos porteños muestra ansiedad

Cinco heladerías de autor en Buenos Aires que tratan el helado como alta cocina

All-day en Buenos Aires: cinco cafés donde se puede desayunar a las 12 o almorzar a las 16

Educación porteña: nuevo protocolo exige dejar aulas y patios limpios

El folklore vive un boom en Buenos Aires: festivales, peñas y streaming
Más en Gastronomía
Más leídas
7 días- 1
Palermo: construyen un hotel boutique de US$120 millones con 500 habitaciones
Propiedades
- 2
Debate Lula-Bolsonaro en Brasil: dónde ver el cara a cara del viernes 23 de octubre
Internacionales
- 3
Triciclo eléctrico chino con aire acondicionado: cuánto costaría si llega a Brasil
Autos
- 4
Denunció que un chofer de aplicación la golpeó tras una discusión en pleno viaje
Policiales
- 5
Casa Nekola, la casa que Miguel Ángel Roca diseñó en Córdoba, se vende por US$732.000
Arquitectura







