Ciencia

Marta González-Freire: “La fase del sueño entre las diez y las doce conviene respetarla”

La investigadora biomédica explica cómo retrasar el envejecimiento y qué hábitos son clave para llegar en buena forma a edades avanzadas.

Redacción2 min de lectura
Marta González-Freire, investigadora biomédica: “La fase del sueño entre las diez y las doce de la noche conviene respetarla; si nos acostamos a medianoche, nos la saltamos”

La investigadora biomédica Marta González-Freire advierte que respetar la fase del sueño entre las diez y las doce de la noche es fundamental para la salud. “Si nos acostamos a medianoche, nos la saltamos”, sostiene la experta, que estudia los mecanismos del envejecimiento en el Instituto de Investigación Sanitaria de las Illes Balears (IdISBa).

González-Freire, licenciada en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, doctora en Fisiología del Ejercicio y máster en Genética y Biología Celular, trabajó durante casi seis años en el National Institute on Aging (NIH) de Estados Unidos, junto a los especialistas Luigi Ferrucci y Rafael de Cabo. Hoy dirige el grupo TRIAL (Translational Research in Aging and Longevity) y estudia por qué envejecemos y cómo retrasar el deterioro asociado a la edad.

“Toda mi carrera ha girado en torno a una misma pregunta: cómo envejece el músculo y cómo envejece el organismo”, explica en diálogo con La Vanguardia. La científica subraya que su formación variada le dio una visión integral del cuerpo humano: “La fisiología del ejercicio me permitió entender el organismo a nivel sistémico, mientras que la biología molecular me llevó a estudiar qué ocurre dentro de las células cuando envejecemos”.

En su laboratorio, el equipo puso en marcha la Cohorte Longitudinal de Envejecimiento de las Illes Balears, con personas sanas, para describir cómo envejece un organismo en condiciones óptimas. Ahora, el foco está en las intervenciones: “Queremos saber cómo retrasar los procesos asociados al envejecimiento mediante estrategias nutricionales, farmacológicas, ejercicio físico o cambios en el estilo de vida”, detalla.

Una de las líneas más prometedoras es la hipoxia intermitente, que alterna periodos de baja concentración de oxígeno con otros de alta concentración. “Acabamos de publicar un trabajo en modelo animal y también estamos realizando estudios en humanos para comprobar si puede reducir la inflamación crónica asociada al envejecimiento, preservar la masa muscular y mejorar parámetros de salud”, afirma.

Ante el bombardeo de consejos sobre entrenamiento, suplementos y dietas, González-Freire recomienda volver a lo básico: “Hay que moverse”. Explica que el ejercicio cardiovascular y el de fuerza son fundamentales, pero no bastan: “Si no nos alimentamos bien y el músculo se degrada, la nutrición también desempeña un papel clave”.

La investigadora evita dar consejos generales: “Lo importante es personalizar, hay que conocer a cada persona, sus hábitos, su alimentación, su nivel de actividad física y su estado de salud”. Y advierte que no se puede hacer todo: “¿De verdad vas a estar suplementándote todos los días durante los próximos 50 años? No tiene sentido”.

Con más de tres décadas de experiencia, insiste en que “dormir bien, comer bien, mantenerse físicamente activo y cuidar las relaciones sociales sigue siendo lo que más impacto tiene sobre un envejecimiento saludable”. “La longevidad es una carrera de larga distancia”, concluye.

Fuente: Clarín

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.

Seguí leyendo sobre #envejecimiento saludable

Ver todas →

Más en Ciencia