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Un estudio revela que la leche hidrata más que el agua, según la Universidad St Andrews

La investigación comparó 13 bebidas y concluyó que la leche retiene líquidos por más tiempo gracias a su composición nutricional

Redacción••2 min de lectura
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Los médicos coinciden: el agua no es la bebida más efectiva para hidratarse ante la sed

Beber agua ante la sed no sería la opción más eficaz para hidratar el organismo. Un estudio de la Universidad St Andrews, en Escocia, analizó 13 bebidas distintas y concluyó que la leche conserva los fluidos en el cuerpo durante más tiempo que el agua pura. La investigación comparó refrescos, jugos de frutas y bebidas deportivas, y ubicó al lácteo en el primer puesto del ranking.

La razón de esa superioridad está en su composición: la leche aporta lactosa, proteínas y grasas, nutrientes que ralentizan el vaciado gástrico. Ese proceso digestivo más lento hace que el líquido permanezca más tiempo en el estómago y que la absorción en el torrente sanguíneo sea gradual.

Otro factor clave es el sodio presente en la leche. Ese mineral actúa como retenedor de humedad y reduce la producción de orina en comparación con la ingesta de agua simple. El efecto se suma al de las proteínas y las grasas, que modulan la velocidad con la que el cuerpo procesa los fluidos.

Los investigadores también evaluaron la densidad energética y la presencia de electrolitos como determinantes del éxito de una bebida hidratante. Cuanto menor es la densidad nutricional de un líquido, más rápido pasa por el tracto digestivo y menos sostenida resulta la hidratación en el tiempo. La leche, al combinar azúcares, grasas y minerales, logra una respuesta fisiológica más eficiente que el agua.

El trabajo no desaconseja tomar agua. Solo aclara que existen alternativas con un rendimiento biológico superior para ciertas funciones. La elección depende de la respuesta del metabolismo ante los nutrientes esenciales y del contexto en que se consuma la bebida.

La conclusión cobra relevancia en períodos de altas temperaturas o ante la necesidad de prevenir la deshidratación prolongada. En esas situaciones, la ciencia sugiere incorporar la leche como un recurso efectivo para gestionar los fluidos del organismo con mayor eficiencia.

Por qué importa

La evidencia cuestiona el hábito de tomar solo agua para hidratarse y abre la puerta a elegir bebidas según su composición, sobre todo en épocas de calor o ante riesgo de deshidratación.

Qué sigue

Los resultados invitan a revisar las recomendaciones de hidratación según cada contexto. Resta ver si organismos de salud y nutricionistas incorporan estas alternativas en sus guías.

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